- La visita al Martínez Valero marca el inicio de un tramo decisivo para el conjunto de Nervión
Con el inicio de la segunda vuelta y, siendo además el último equipo en estrenarse en ella, el Sevilla Fútbol Club inicia la que ya es, sin matices, la verdadera carrera por la permanencia. Un camino áspero, solitario y sin red de seguridad en el que Matías Almeyda es consciente de que nadie va a tender la mano. Ni los arbitrajes, ni los rivales y, probablemente, tampoco lo haga una directiva que está más pendiente de la venta de activos y del interminable proceso de traspaso accionarial que de reforzar a un equipo que está debilitado en lo deportivo y en lo anímico.
El técnico argentino afronta el reto prácticamente en solitario, acompañado únicamente por un grupo de futbolistas que deben sacar al cuadro nervionense de una situación que recuerda demasiado a la de cursos anteriores. Faltan jugadores diferenciales, profesionales que sean capaces de decidir partidos y, los pocos perfiles que podían aportar ese salto de calidad, están fuera de combate.
Últimos partidos del Sevilla
La plantilla sevillista se marchó al parón navideño con la sensación de haber competido ante el Real Madrid, un rival que acabaría destituyendo a su entrenador, pero aquello no fue más que un espejismo. La realidad golpeó con crudeza frente a un Levante que se impuso desde el duelo y la intensidad. Después llegó el Celta de Vigo, con mejor actitud, pero con el mismo problema de siempre, la falta de colmillo, ya que a este equipo le faltan hombres de área, soluciones ofensivas y más recursos en prácticamente todas las líneas para sacar adelante partidos igualados.
Por eso, tanto en el club como en el sevillismo en general, se extiende la percepción de que todo recae sobre un entrenador honrado y comprometido, aunque incapaz de encontrar la fórmula competitiva que permita sumar con regularidad. Ya no se trata de ganar, sino de frenar la sangría. Once derrotas en una primera vuelta serían inadmisibles en casi cualquier club de Primera División, pero en este Sevilla FC parecen formar parte de un proyecto diseñado para sufrir y empezar de cero.
Dentro de este contexto, el ‘Pelado’ podrá contar hoy con Akor Adams y Chidera Ejuke. Ambos futbolistas ya llegaron a la capital andaluza, tras terminar su aventura en la Copa África, y los dos han sido incluidos en la convocatoria para medirse al equipo ilicitano. Un pequeño alivio antes de visitar a un Elche que transmite mejores sensaciones que puntos, pero que ha sabido construir una identidad reconocible bajo la batuta de Eder Sarabia.
Posibles onces de ambos equipos
- Elche: Iñaki Peña, Chust, Affenbruger, Pétrot, Josan, Aguado, Neto, Valera, Adam, Aleix Febas y Álvaro Rodríguez.
- Sevilla: Vlachodimos, Kike Salas, Nianzou, Carmona, Juanlu, Batista Mendy, Agoumé, Suazo, Peque, Sow e Isaac Romero.
El Martínez Valero se ha convertido en un estadio incómodo para cualquiera y, en la primera mitad de LaLiga, los franjiverdes estuvieron a punto de llevarse la victoria del Ramón Sánchez-Pizjuán. Un tropiezo que evitó Peque con un gol en los minutos finales y que además, es uno de los pocos empates que ha sumado el conjunto de Nervión esta temporada.
Por su parte, el Elche llega tras caer en los octavos de la Copa del Rey ante el Real Betis, una eliminatoria que tuvo bajo control durante muchos minutos y en la que incluso se puso por delante en el marcador, aunque terminó perdiendo el partido. Desde ese momento, los hombres de Sarabia tiene toda su atención centrada en el campeonato doméstico.
La situación de Matías Almeyda
En circunstancias normales, ningún entrenador habría resistido con estos resultados en el banquillo del equipo blanquirrojo. Hasta la fecha, Almeyda se ha convertido en el rostro visible de una entidad futbolística en la que su dirección deportiva y su consejo de administración siguen en un segundo plano sin dar la cara públicamente, es decir, el ‘Pelado’ es el portavoz, el escudo y el pilar visible de un proyecto que se tambalea por los cuatro costados.
El hecho de no haber entrado aún en puestos de descenso le concede un pequeño margen, pero el tiempo juega en su contra. El Sevilla necesita puntuar ya, antes de que el calendario se endurezca aún más. La permanencia podría pasar por sumar unos 20 puntos en la segunda vuelta, una cifra ajustada pero que podría ser suficiente para conseguir el objetivo. Actualmente, el sevillismo mira las jornadas que vienen con más temor que esperanza. Por eso,cambiar la situación desde el inicio de la segunda mitada del campeonato debería ser el camino a seguir.
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