- Un doblete del nigeriano y dos paradas magistrales del griego le permitieron empatar.
- Febas y Valera, los goleadores locales.
Mostrar las carencias
De primero de fútbol. Y no únicamente en la élite. Cuando, en vez de ocultarlas, te dedicas a resaltar tus carencias, el resultado siempre será negativo. Con esa frase se podría resumir la primera mitad de un Sevilla FC totalmente roto en Alicante. El Elche se limitó a hacer lo justo, sin sobresalir de forma positiva ni negativa. Pero se enfrentó a un equipo evocado al desastre.
Sin apenas peligro, el Elche de Eder Sarabia se adelantó mediante un gol de Febas que descuadró una defensa ya descuadrada de por sí. Tres pases interiores ante este Sevilla FC es medio gol a favor. Y, si no lo es de forma totalmente segura, es porque Odysseas Vlachodimos está acostumbrándose a promediar un milagro por partido. Sacó una mano a un disparo de Álvaro Rodríguez descomunal. Salvó el 2-0.
Y, con la sensación de que a Matías Almeyda se le ha caído el equipo, el Sevilla FC se marchó a vestuarios. Alguna que otra discusión futbolística se pudo apreciar sobre el césped, a la par de quedar totalmente claro cómo los nervionenses se dedicaron a hacer la guerra por su cuenta, sin olvidarse de fallar ocasiones clarísimas como la de Djibril Sow a pase de Isaac Romero. También salvó el larguero, después de un potente disparo de Batista Mendy, a los de Sarabia. Pero 1-0. Otra vez más.
Sobre la bocina… y con Akor como héroe
Con los protagonistas ya de vuelta sobre el terreno de juego, Vlachodimos se empeñó en ser, una vez más, el futbolista élite del Sevilla FC. Y así fue. Apenas minutos tardó en volver a dejar una parada antológica, esta vez a Germán Valera, en un mano a mano más: la defensa nervionense continuó haciendo aguas.
Sin embargo, el ’11’ del Elche CF no tardaría en redimirse de su error previo, anotando el segundo de los suyos en la salida de un balón colgado al área, con Tanguy Nianzou saliendo a tapar… y encogiendo la pierna ante el disparo. 2-0. Y una sensación de impotencia mayúscula. Porque, al igual que ante el Celta, llegó y lo intentó, pero la falta de gol es enormísima. Tuvo un mano a mano Isaac Romero… que también acabó con disparo al muñeco.
Hasta que la fortuna le sonrió al Sevilla FC después de bastante tiempo. Una jugada de Suazo, que entró en lugar de un Nianzou que no aguantó más de veinte minutos en el césped sin tener otro problema físico más, acabó en las botas de Oso que, con un punterón, la estrelló en la madera… para que Akor Adams rescatase el cuero para mandarla al fondo de las mallas. 2-1.
Y Akor Adams, que llegó justo al partido tras quedar tercero en la Copa África, se puso la capa de superhéroe para salvar al Sevilla FC. Desde los once metros y con un potente disparo -después de una mano de Álvaro- rebasó por segunda vez a Iñaki Peña: doblete y 2-2 en el marcador.
Sin tiempo para más, el Sevilla FC logró rescatar un punto sobre la bocina de un partido que era importantísimo para su devenir en la competición.
Real Betis
Sevilla FC





















