- Canterano del Sevilla y ex del Mallorca, el exfutbolista atiende a Zona Mixta antes del duelo entre los dos equipos
El Sevilla Fútbol Club y el RCD Mallorca se reencuentran esta jornada en LaLiga en un duelo con aroma a pasado para Lauren. Formado en la cantera sevillista y con una etapa destacada en el conjunto bermellón, el exfutbolista ha atendido a los micrófonos de Zona Mixta para analizar la actualidad del equipo de Matías Almeyda, reflexionar sobre la gestión de las canteras, recordar su salida de Nervión y repasar una trayectoria que le llevó desde Sevilla hasta el Arsenal de Arsène Wenger, pasando por un Mallorca histórico y una generación dorada con la selección de Camerún.
¿A qué se dedica actualmente?
«Bueno, a Lauren, como siempre, le ha gustado atreverse a todo lo que se le presenta. He estado trabajando durante cuatro años como experto técnico en el desarrollo del fútbol mundial. Sigo como embajador del Arsenal en el convenio que tenemos con diferentes patrocinadores, cumpliendo esa función. Recientemente estuvimos en Noruega, donde no había estado antes, este verano. Y, la verdad, no me puedo quejar, porque también trabajo con los medios de comunicación representando a LaLiga, en LaLiga TV a nivel internacional. Por lo tanto, estoy muy ocupado y no me aburro en el día a día».
Tareas como embajador del Arsenal
«Bueno, como embajador, primero tienes que estudiar el ecosistema del Arsenal. El club tiene más de 135 millones de aficionados en todo el mundo y es una marca global. Por lo tanto, lo primero es comprender ese ecosistema. Cuando te envían a África a hacer ese estudio, no es lo mismo ir a Nigeria, con más de 230 millones de habitantes, que a Kenia, por ejemplo, con SportPesa, uno de nuestros patrocinadores. Las funciones son distintas según el país. Entonces, primero realizas ese estudio y, a partir de ahí, entiendes qué es el Arsenal y vas cumpliendo las funciones e indicaciones que marca la institución junto con los patrocinadores. En función de ello, puedes aplicar lo que el Arsenal quiere en cada país y zona a la que te envían. No es lo mismo estar en Nigeria que en Noruega o en Estados Unidos, como estuvimos hace dos temporadas. En resumen, eso es lo que significa ser embajador del Arsenal a grandes rasgos».
Dimensión de la Premier League
«Ser embajador no es el típico “come gambas”, como diríamos por aquí; tiene una función mucho más amplia. Cuando eres embajador, tienes que viajar a distintos países, trabajar con el departamento de marketing y entender cómo funciona todo. Yo descubrí realmente lo que significa ser embajador y la dimensión del Arsenal, porque cuando estás jugando todo es muy rápido, vives en una burbuja y no percibes la verdadera magnitud del club. Por ejemplo, en mis primeros viajes a África, concretamente a Uganda y Ruanda con Airtel, una de las marcas que patrocina al club, te das cuenta del alcance real y del valor de las conexiones globales que tiene la Premier League y, en particular, el Arsenal».
«Empecé en África, luego me enviaron a Asia, a la zona de Singapur con Acronis, y después a Estados Unidos. Te das cuenta del trabajo de fondo que realiza el departamento de marketing, los CEO y todo el personal institucional: es algo brutal. El Arsenal es una gran marca y la Premier League, a nivel global, es impresionante. Por ejemplo, hablando con gente de LaLiga, observé que expandirse en ciertos mercados es complicado. Para entrar en el mercado asiático, tienes que competir con el Real Madrid y el Barcelona, pero además existe una particularidad de los aficionados asiáticos: si desde el nacimiento eres de un equipo, las siguientes generaciones suelen seguir siendo del mismo club. Por ejemplo, el Leeds United ha estado en Segunda División, pero sigue siendo uno de los clubes con más aficionados en Asia».
Inicios en la cantera del Sevilla
«Cuando fui a la cantera del Sevilla, todo era diversión: era jugar, disfrutar con tus amigos y pasártelo bien. En ese sentido, las cosas han cambiado mucho. Hoy en día, cuando voy a diferentes canteras, muchas veces veo a los padres que no ven a los niños, sino billetes de 500 euros. La diferencia es brutal, porque las circunstancias han cambiado. Sí es cierto que tanto el Betis como el Sevilla, a nivel de cantera y metodología, hacen un trabajo impresionante.».
«El trabajo que están realizando es digno de admirar. Te das cuenta de que los formadores están muchísimo más preparados que antes. Con todos mis respetos a los entrenadores de antaño, que también eran buenos, el nivel de preparación actual en las canteras es magnífico. Los coordinadores están haciendo una labor extraordinaria: el seguimiento de los chavales y el cuidado de los jóvenes hace que cada vez veamos a más jugadores de la cantera llegar al primer equipo. Esa labor de coordinación y formación, tanto en el Sevilla como en el Betis, hay que ponerla en valor, porque es realmente excepcional».
Salida del Sevilla
«Yo me lo he pasado fenomenal. Disfruté todos los años que estuve en la cantera y mi salida fue clara. Se me ofrecía un contrato amateur en el Sevilla de 300.000 pesetas: 80.000 pesetas de sueldo y 300.000 de ficha. Por su parte, el Levante me ofrecía un contrato profesional de cinco temporadas. No había comparación. De hecho, la temporada en el Sevilla B fue magnífica».
«Los tres últimos meses que jugué en el Sevilla debuté contra el Poli Ejido en casa, hice un partidazo, marqué dos goles al Melilla y otro al Córdoba, y tuve una segunda vuelta muy buena. Ricardo Chover, que era el director deportivo del Levante, vino a mi casa, me ofreció un contrato profesional y me fui. Creo que cualquier canterano habría hecho lo mismo».
«Luego vinieron las historias de que si yo no valía para el primer equipo. Al final, los clubes siempre se protegen y tienden a culpar al jugador que se va. Pero la realidad es que el chaval no se marcha por capricho: se va porque le ofrecen mejores condiciones en un momento en el que todos podían ver su progresión. Mi propia hermana, que no entiende de fútbol, sabía que iba a ser profesional. Esas fueron las circunstancias, y por eso decidí irme al Levante».
Oportunidad de haber debutado en el Sevilla
«Creo que todo canterano quiere debutar en el primer equipo y aparte cuando mi progresión la estaba viendo cualquiera. De hecho, yo recuerdo estando en el Utrera, yo le marcó dos goles al Novelda, que estaba jugando Pepe Mel en aquel equipo. Ahí viene ya Ricardo Ochover y me da una tarjeta. Yo soy el director deportivo, aquí tienes mi tarjeta. Lo que pasa es que yo, claro, tú eres joven, no echas ni cuenta. Es decir, ya me estaban siguiendo, ya estaban siguiendo mi progresión y en el Sevilla Atlético los últimos meses fueron muy buenos».
«Si me hubiera gustado. Pero bueno, no cambio mi carrera deportiva y todos los títulos que yo he ganado, todo lo que yo he vivido, los contactos que tengo yo a nivel internacional, la posición que se me otorga en una institución como el Arsenal a nivel global. Yo no cambio eso por debutar en el primer equipo. Eso lo tengo claro, lo he dicho y lo diré siempre».
Esperanzas de debutar con el Sevilla cuando baja a Segunda División
«Eran otros tiempos y otros contextos. Yo creo que ahora mismo, en este contexto actual, se le da más relevancia a los canteranos o se cuidan más a los canteranos que en nuestra época. También muchas veces, como se suele decir, el principio de escasez. Se hace del deseo una necesidad. Cuando tú necesitas tirar de los canteranos, es cuando tú realmente focalizas la atención en los canteranos. Cuando no, la cantera no queda en un segundo plano, queda un tercero o un cuarto».
«Por lo tanto, suele suceder no solo en el Sevilla o en el Betis, sino que cuando se necesita la cantera, porque el cash y lo que tenemos en caja está tiritando. Económicamente no estamos bien. Entonces es cuando vemos al canterano lo bueno que es, cuando te focalizamos la atención. Yo creo que a largo plazo se tiene que equilibrar ese entender que tenemos una cantera que es productiva, que hay muy buenos futbolistas, que hay herramientas y elementos que pueden debutar en el primer equipo. Compaginarlo cuando las cosas van bien y tener esa sintonía con la cantera del club, que es lo que hace el Arsenal. Si tú te fijas en el Arsenal, siempre hay futbolistas canteranos, pero también tienen en cuenta lo que es el mercado global con los mejores futbolistas del mundo».
«Entonces esa simbiosis funciona en el Arsenal. ¿Por qué no va a funcionar en el Sevilla, o en el Betis en este caso, que es lo que nos compete aquí en Andalucía? O en Sevilla, que es la ciudad que nos coge más de cerca. Se puede hacer, pero hay que hacerlo siempre. No solo cuando van las cosas mal, sino también cuando las cosas van bien».
Ejemplos de canteranos del Arsenal
«Kilman, Dowman o Xhaka. Tienes muchos futbolistas canteranos que están ahí y que combinan y cohabitan con los mejores, con los Gabriel Jesús y compañía. Siempre ha sido así. En mi época estábamos nosotros, pero estaba Ray Parlour, estaba Ashley Cole, estaba Pennant. Siempre ha habido esa simbiosis de los mejores futbolistas del mundo y los canteranos. Yo creo que muchas veces tenemos esa disyuntiva entre lo nuestro y lo otro. Hacer ese nexo de unión, que es lo que ha hecho el Arsenal desde siempre».
Sevilla – Levante
«Todos mis amigos de la infancia en el Gol Norte. Y yo con el Levante jugando ese partido. Yo como profesional, yo quería ganar. Claro, lo que pasa es que sentimentalmente tienes esa cosa… Porque tú al final te has criado en la cantera y tienes ese sentimiento. Lo que pasa es que cuando pisas el terreno del juego, iba a muerte. Yo quería que mi equipo ganase. Y así fue. Jugamos un partidazo y ganamos 1-4. No me arrepiento porque como profesional, eso es lo que yo quería. Independientemente de mis amistades de la infancia, que sí que estaban en el Gol Norte apoyando al equipo. Pero bueno, también me felicitaron. Cuando terminó el partido, todos mis amigos me felicitaron. Y lo pasamos genial».
Etapa en el Mallorca
«Debo agradecer a Mateu Alemany y a Pepe Donet. Mateu Alemany hoy en día está en el Atlético de Madrid y lo que me dijo lo cumplió con creces. Teníamos un equipazo. Teníamos una cohesión de grupo. Yo siempre digo que para que se dé un buen rendimiento o que incremente el rendimiento de las plantillas hay tres factores que son fundamentales. Que son buenos entrenadores, la cohesión de grupo y el talento. Teníamos un entrenador magnífico como era Héctor Cúper. Era un entrenador muy bueno. Sabía darnos lo que requería. Siempre en función de su metodología. De su forma de entender el fútbol. Y luego teníamos una cohesión de grupo magnífica con los argentinos. Los argentinos y brasileños en un vestuario siempre te lo pasas bien. Con andaluces, con Carlitos, Fernando Niño… Íbamos a divertirnos con Carlitos en el vestuario y te morías de risa. Con Fernando Niño, que venía del Jerez. Igual con los argentinos. Ibagaza, Roa, Sibiero… Tenían una calidad enorme. Pero tenían un sentido de humor dentro del vestuario».
«Hacían los entrenamientos muy amenos. Esa cohesión de grupo existía. Y luego el talento. Había talentos a raudales. Con Stankovic por la izquierda. Con Diego Tristán. Dani García Lara, que jugó en el Real Madrid. En el centro del campo Engonga. Atrás los laterales eran espectaculares. Con Nano Soler, que subía y bajaba la banda durante los 90 minutos. Esos tres factores se daban para que el rendimiento de la plantilla fuera brutal. Buenos entrenadores, cohesión de grupo y el talento. Por lo tanto, ese Mallorca triunfó por eso. Teníamos esos factores. Mi paso por el Mallorca siempre lo recordaré».
Supercopa de España contra el FC Barcelona
«Eso fue apoteósico. Ganarle al Barça en los dos partidos. Porque creo que le ganamos en el Lluís Sitjar. Le ganamos con un penalti que marcó, creo que fue Dani. Y bueno, fue genial. Ver a todo Mallorca en el aeropuerto esperando».
Camerún
«Un Mundial es lo máximo. A mí me contacta Thomas N’Kono. Esa red de scouting que hoy existe. Está implementada en todos los clubes, en todos los países. Había gente que ya estaba trabajando en ese sentido. Y Thomas N’Kono me llamó estando en el Levante. Porque en el Levante tuvimos una muy buena temporada. Yo le marcó dos goles al Villarreal en Villarreal, le marcó dos golazos al Leganés en el campo del Leganés. Con Alfredito, Samuel Eto’o, al Atlético de Madrid… Es decir, que yo hago un muy buen año. Entonces, en ese sentido, Thomas N’Kono estaba pendiente de ello»
«Me llamó para disputar el Mundial. Sí que es cierto que la Selección Española también contacta conmigo. Con la posibilidad de poder jugar con la Selección Española. De hecho, yo daba preferencia a poder jugar con la selección. Porque yo me siento español, yo me siento sevillano, yo me siento andaluz. No por imposición, sino porque es lo que yo siento realmente. Y por lo tanto, tenía esa posibilidad de jugar con España. Pero no estaba tan claro. Camerún me ofrecía el hecho de jugar un Mundial. Y por lo tanto, ¿Qué eliges? ¿Poder tener la posibilidad de algún día debutar con la absoluta de España? ¿O jugar ya un Mundial? Y por lo tanto, decidí jugar un Mundial. Porque es el sueño de cualquier futbolista. Yo creo que el Mundial está por encima de la Eurocopa. Y es el sueño de todo niño poder disputar el Mundial. Y por eso decidí jugar con Camerún antes que con la selección española».
Éxitos conseguidos con su selección
«Si tú lo analizas así, a gran escala, yo viví una de las épocas más doradas. Yo creo que la generación de los Roger Milla, Makanaky… Esa generación fue la que inspiró a otros futbolistas como, por ejemplo, Samuel Eto’o. El ídolo de Samuel Eto’o era Roger Milla. Por lo tanto, Samuel Eto’o quería emular a Roger Milla. Por eso, esa generación instruyó a muchos, por el hecho de clasificarse a unos cuartos de final, ganar a Argentina, etc».
«Posteriormente vinimos nosotros. El hecho de ganar un oro olímpico para una selección africana. Que fue la segunda, la primera fue Nigeria y luego nosotros, y poder formar parte de esos Juegos Olímpicos, marcar cuatro goles, proclamarte campeón, tener relevancia dentro de ese torneo… Yo le marcó cuatro goles a la República Checa, a Cuba y a Chile. Luego en la final, esos penaltis… Tienes especial relevancia por la incidencia que tienes en ese torneo. También a quien eliminas, porque eliminas a la Brasil de Ronaldinho y luego a la Chile de Zamorano y compañía. Por lo tanto, fue algo increíble».
«En el análisis actual, yo creo que hay que hacer un reseteo. Sí que es cierto que Samuel Eto’o es un gran líder, es el presidente de la Federación Camerunesa de Fútbol, pero yo creo que no se puede dar la imagen de llevar dos entrenadores, dos selecciones y todas las disquisiciones que vimos en esta última Copa África. Si tú unes a esos dos equipos, es posible que hubieran competido, que hubieran llegado un poco más lejos. Se quedaron fuera jugadores como Onana, es decir, futbolistas que son importantes en una selección y, por lo tanto, vemos lo que vemos a día de hoy por todas esas cosas que siempre engloban a los equipos africanos, que nosotros, por ejemplo, yo cuando he estado desde FIFA, con mi experiencia y con lo que yo he podido aportar a nivel de metodología, hemos intentado ayudar, por ejemplo, a selecciones como Senegal, que vemos el éxito de Senegal, Marruecos, que vemos el éxito de Marruecos, que no es casual, tercera en un mundial, campeona de la Copa de África sub-17 y sub-23, tercera en unos Juegos Olímpicos, y le da un baño a Argentina en el Mundial sub-20, que ese partido es para verlo, con futbolistas jóvenes espectaculares. En ese sentido, sí que hay que hacer un reseteo y sentar unas bases para que Camerún cambie lo que hemos visto en este último campeonato».
Última final de la Copa África
«No es por apuntarme el tanto, pero yo sí que tenía de las favoritas a Marruecos, pero dije, porque estaba trabajando con Canal 4 ahí en Londres, dije que para mí la favorita, aparte de Marruecos, era Senegal, porque tiene un centro de campo brutal, Gana Gueye, Sarr, el otro Gueye, tiene un centro de campo que no lo tenía nadie, no solo a nivel de fortaleza física, sino a nivel técnico. Esos futbolistas unían la calidad técnica con la fortaleza física y, ninguna selección tenía ese centro del campo, luego arriba tenían a Jackson, a Sadio Mané, atrás Koulibaly, tenían un equipo muy compensado en todas esas líneas, por lo tanto, para mí, era la favorita para ganar esta Copa África».
«La imagen de la final, evidentemente, esa imagen no se puede dar, porque bajo ninguna circunstancia tú te puedes salir de un torneo, aunque sí que es cierto que el gol, me pongo un poco empático, me pongo en la situación emocional, en el factor emocional que están viviendo esos futbolistas dentro del terreno de juego, que te han anulado un gol que era gol, un penalti que se suceden 20 penaltis en cada partido y ves que el nivel arbitral es paupérrimo, entonces, poniéndome en esa situación y sintiendo ese factor emocional, esa carga emocional de esos futbolistas, lo entiendo, pero no lo comparto porque tú tienes que seguir en el terreno de juego. Por eso me gusta la importancia y el valor que le doy a Sadio Mané, que le dice a sus compañeros que no nos podemos ir. La sanción podía ser brutal y la imagen que se está dando de un torneo que había sido magnífico se estaba echando por tierra por este tipo de circunstancias. Por lo tanto, gran acierto por Mané porque el campeonato fue magnífico. Yo vi todos los partidos y la verdad que fue una gran Copa África quitando este último incidente».
Cambios en la Copa África
«Ha cambiado muchísimo. Nosotros ganamos a Nigeria y estuvimos 5 horas encerrados dentro del vestuario porque había 100.000 espectadores en el estadio y otros miles y miles fuera impidiendonos la salida. Luego te vas al aspecto futbolístico y los terrenos de juego han cambiado. Tú ves el terreno de juego en nuestra época, eran patatales y no se podía jugar al fútbol. Tú metes a Francia, a la campeona del mundo, y te digo que no gana dos partidos seguidos porque eran horrorosos. En la actualidad sí que se ha mejorado en temas de infraestructura, en temas de darle las herramientas suficientes para que se pueda desarrollar un partido en condiciones y eso tú lo ves y luego te vas a lo que son con selecciones. Yo creo que es uno de los campeonatos más entretenidos. Porque si tú te fijas, los últimos cuartofinalistas de la edición anterior no tienen nada que ver con la de hace dos ediciones. Eso te dice que la dificultad que tiene y el nivel que está creciendo en el sentido de que es muy difícil predecir quién va a ganar la Copa África».
«Esa competitividad es lo que busca FIFA. Incrementar el nivel competitivo de todas las selecciones basado en la educación, en el intercambio del conocimiento, la financiación y los mejores expertos en el desarrollo de los jóvenes talentos. Eso se está viendo poco a poco y claro, no tiene nada que ver lo de hace 20 ni lo de 30. Dentro de las próximas competiciones se va a ver ese crecimiento».
Descartó al Real Madrid
«Mi padre es un gran madridista de toda la vida. Siempre de los antiguos. Y sí, su sueño hubiera sido que jugase en el Real Madrid. Pero dicho lo cual, a mí me convence Wenger. Hay un antes y un después. Nosotros nos reunimos con Juan en Madrid. Nos ofrece cinco años de contrato. Pero luego cuando vamos a Londres, nos sentamos con David en casa de David y hablas con Wenger, que habla un perfecto castellano y te explica lo que quiere, su proyecto y demás. Y no había color. Yo siempre lo digo, económicamente las cifras eran mucho, doblaban a las del Real Madrid, claro. Pero era el proyecto deportivo más que lo económico. Por lo tanto, para un joven, en el contexto del Real Madrid, ¿Quién jugaba en el Madrid joven? Raúl y poco más. ¿Y por qué era de ahí de Madrid? Sí, ¿el resto quién era? Seedorf. Mira la plantilla de Real Madrid. Entonces, para un joven, el proyecto deportivo era muchísimo más atractivo el de Arsenal que el de Real Madrid».
«Sí que es cierto que una vez que estamos ahí, hacemos la pretemporada, Wenger capta que yo no estoy contento porque yo vengo con el ego, campeón de Supercopa en España, oro olímpico, tal y cual. Voy con el ego de decir, no, yo quiero pelear mi puesto de interior, porque en la selección jugaba en 3-5-2 por dentro, en el Mallorca, en la banda, en el Levante, por dentro. Es decir, que mi idea era de jugar de medio campo hacia delante, pero él tenía otra. Entonces, él capta que yo no estoy contento durante la pretemporada, partidos amistosos Y en el partido que nosotros jugamos contra el Sunderland en casa, me meten en el banquillo. ¿Y quién está en el banquillo? Los mejores, es decir, que no es jugar de lateral en el Triaca, es jugar de lateral como diría Pep Alfaro. Que es jugar de lateral en un Arsenal, que éramos siete por dos posiciones y con los mejores futbolistas de mi época en el banquillo. Tú que vienes con el ego, banquillo. O el banquillo o la grada. Y si no, lateral derecho. Eso es lo que hay. Por lo tanto, tú tienes que ser inteligente, entender el contexto y dónde estás y, a partir de ahí, yo me hago un hueco en el lateral del Arsenal, que era muy complicado entrar en ese 11».
Primeros días en Londres
«Los primeros seis meses fueron complicados. Yo siempre cuento esta anécdota. Nosotros llegamos a Londres y el club intenta que te aclimates lo más rápido posible. Allí había un hotel que se llamaba Soquel House y nos alojaron en una especie de apartamento, con cocina, salón y dos plantas. Algo espectacular. Pero claro, Mónica y yo nos asomamos a la ventana y estaban cayendo granizos en pleno mes de agosto. Granizos. Nosotros pensábamos: si esto es en agosto, ¿cómo va a ser en enero y febrero? Tremendo, tremendo. El factor climatológico era opuesto a todo lo que habíamos experimentado previamente»
«Además, el hecho de no hablar inglés hizo que, evidentemente, los primeros seis meses fueran duros. Pero lo que más me preocupaba era el aspecto familiar, más que el deportivo o el personal. Yo soy una persona que, donde hay que ir, voy; con quien hay que competir, compito. Yo siempre pienso que soy mejor. A nivel deportivo, lo tenía muy claro. Tenía la oportunidad de jugar en el Arsenal y nadie me iba a quitar ese sueño ni esa oportunidad. La tenía delante. Luego tienes que llegar a ese vestuario y decir: aquí estoy yo. Y yo siempre he sido así. Por eso, a nivel familiar fue complicado, sí, pero a nivel profesional no me resultó tan difícil, porque lo tenía muy claro».
¿Cómo era Wenger?
«Es un fenómeno. Hay entrenadores que hacen que progreses, que te entiendas mejor como jugador. Yo nunca había jugado de lateral y tenía que aprender a desenvolverme en esa posición. Él tenía una idea muy clara y sabía perfectamente lo que hacía. Recuerdo una semana concreta. Jugábamos contra el Sunderland y, tras haberme dejado en el banquillo y hacerme entender que allí estaban los que estaban, esa semana me dijo que iba a jugar. Durante un entrenamiento se me acercó, me miró y me dijo: You are going to play. Luego me miró a la cara y añadió: You are a gifted player. You can play in any position».
«En cualquier posición. Porque él lo tenía claro. Me decía que yo era un jugador con talento, que me llevaba siguiendo desde hacía muchos años y que sabía que podía ejercer esa función. Eso te daba la confianza necesaria para mostrar todas tus condiciones, todas tus habilidades. En ese sentido, creía firmemente en su idea. A partir de ahí, eres tú quien tiene que demostrar que puedes jugar en ese equipo. Porque si no lo haces, evidentemente, tenía el apoyo institucional y el respaldo del club para cambiar las piezas que hiciera falta. Era una persona que al talento le daba libertad, sobre todo en los últimos metros».
Thierry Henry
«Era increíble. El otro día me lo preguntaban en una entrevista: por qué José llegó hasta ahí, por qué José Antonio Reyes llegó a ese nivel. A nivel de talento, sí podía equipararse al de los grandes de aquel vestuario. Tenía ese talento y podía llegar a su altura. El problema es que ellos eran diferentes. Henry, Bergkamp… pero Henry, sobre todo, era distinto. Era un competidor nato. Nosotros nos sentábamos en el autobús Henry, Patrick Vieira, Pirès y yo. Llevábamos cartas y jugábamos, y él quería ganar siempre: a las cartas, en el vestuario, en cualquier cosa. Tenía un juego constante de competitividad. Quería ganar absolutamente todo».
«Nunca estaba lesionado, nunca se reservaba. Tenía un don a nivel técnico y de habilidad, pero mentalmente era brutal. Brutal. No se perdía ni los partidos amistosos. Físicamente era un portento, pero, sobre todo, destacaba por su nivel competitivo. Tenía una mentalidad que le llevaba a querer ser el mejor en todo. Por eso fue el máximo goleador de la historia del Arsenal. No solo por sus condiciones físicas y técnicas, sino por su mentalidad. Superó a Ian Wright, que era un auténtico Dios en el Arsenal, el máximo goleador histórico hasta entonces. Y aun así, nunca estaba satisfecho».
«No puedo desvelar su historia personal, porque se contará en una plataforma si llegamos a un acuerdo, ojalá más pronto que tarde. Pero su historia es brutal. Hubo un punto de inflexión en su infancia que explica por qué llegó hasta ahí. Ya lo veremos, si Dios quiere. La historia de Henry es impresionante. Su nivel mental es el que tienen los grandes. Él lo tenía, igual que Dennis, pero superaba a todos precisamente por eso».
La magia de Highbury
«Nosotros, en el vestuario, llegábamos y yo me sentaba junto a Ashley Cole, al lado de la ventana. Estábamos allí porque Highbury era muy pequeño. Dos horas y pico antes del partido ya se escuchaba a la afición y el estadio parecía moverse. Ashley Cole y yo estábamos junto a la ventana y el rugir de los aficionados se metía dentro del vestuario. Se movía todo: el vestuario, las gradas de Highbury, las voces del público. Tenías la sensación de tenerlos pegados a ti, de que te hablaban directamente. Yo jugaba en la banda y los que estábamos en esa zona lo vivíamos aún más intensamente, porque teníamos a los aficionados encima, animando sin parar durante los 90 minutos. El que no es futbolista y no percibe eso, y no sale motivado antes de un partido, no puede ser futbolista. El ambiente de Highbury invitaba a enchufarte desde el primer momento. Era un ambiente espectacular, extraordinario. Eso nunca se me va a olvidar. Creo que a ninguno de nosotros».
Otros estadios con una atmósfera similar
«Los campos ingleses son así. Anfield, por ejemplo. En Anfield empiezan a cantar You’ll Never Walk Alone y, aunque no seas del Liverpool, sales al campo motivado. Nosotros jugábamos bien contra el Liverpool y les ganábamos no solo por nuestra calidad, sino también por su afición, que empujaba y motivaba a todos. En general, la afición inglesa es así. Hay que tener en cuenta que en LaLiga española, antes, todo estaba vallado. A comienzos de los años 2000 tenías a los aficionados prácticamente encima, a tu lado, con un contacto directo constante».
«A nivel sentimental y emocional, el estadio que a mí me ponía de verdad era Highbury. Era especial: tu gente, tu público. Algo extraordinario. En aquel momento existía una simbiosis entre afición y equipo que se trasladaba al terreno de juego. Volabas. Eso se notaba en dos, tres, cuatro toques y ya estabas en la otra portería. Luego otra transición hacia atrás y todos volvíamos a estar enchufados, mentalizados. Ese es el fútbol que a mí me gusta. Me encanta el juego de posición, pero combinarlo con transiciones rápidas, llegar arriba y sentir cómo el público ruge… Para mí, eso es el fútbol total. Es el fútbol que me gusta: el de Hansi Flick, el de Jürgen Klopp. No desprecio lo demás, porque también me encantan las posesiones largas, pero la mezcla de posición y transiciones rápidas es el fútbol que nosotros jugábamos por las bandas».
Llegada de José Antonio Reyes al Arsenal
«Para él fue complicado, sobre todo por el factor del idioma. En el vestuario no se comunicaba bien, aunque a nivel futbolístico José sí encajaba. Encajaba perfectamente en un juego de posesión con transiciones rápidas, porque era un futbolista vertical, rápido, que atacaba bien los espacios y temporizaba con criterio. Cuando él tenía el balón y le encimaban dos o tres rivales, se generaban huecos para que otro compañero atacara ese espacio. Venía a recibir por dentro y tenía una gran visión de juego. El último pase también lo daba muy bien».
«A los delanteros les venía muy bien cuando José bajaba a recibir como mediapunta. A Henry y a los extremos que se metían por dentro les facilitaba mucho el juego, porque veía el pase. Recuerdo especialmente los dos goles que le marca al Chelsea en casa. El primero fue espectacular, por la escuadra, pero yo me quedo con el segundo, porque explica la inteligencia del futbolista sobre el terreno de juego. Es la capacidad de leer cuándo hacer el movimiento y cuándo atacar la espalda del central. Evidentemente, necesitas tener a alguien con la calidad suficiente para ver ese pase y dártelo, pero tú tienes que ejecutar el desmarque. En ese segundo gol, si os fijáis, ataca perfectamente la espalda del defensa. Eso habla de inteligencia futbolística y de cómo entiendes las situaciones del juego. Creo que eso es innato. Te lo pueden explicar, puedes ver vídeos, pero muchas veces te sale solo. Es gente que tiene la capacidad de ver el fútbol antes de que suceda. José tenía eso».
«Como decía al principio, por talento lo tenía. Luego hay otros factores, ligados a la personalidad, que él no tenía. Ese carácter de imponerse, de hablar, de decir “estoy aquí, dame el balón”. Ese ego futbolístico. Ese tipo de personalidad él no la tenía, aunque sí tenía todo lo demás. Y ahí es donde puede estar la diferencia entre unos y otros, a la hora de llegar a ese estatus, porque hay jugadores que sí lo tienen. Eso se tiene o no se tiene. Y también le fue minando para tomar la decisión de marcharse, porque nunca llegó a sentirse cien por cien cómodo dentro de ese vestuario».
Fin de la etapa en el Arsenal
«Se cierra por ahí. Yo soy muy pesado, en el buen sentido. Cuando fui profesional, daba igual que fuera domingo, miércoles o el día libre: si estaba cerca de la ciudad deportiva, me pasaba por allí. Me sentía a gusto, hablaba con el míster, con el personal y volvía a entrenar. Ese sobreexceso, no de responsabilidad, sino de querer hacer más de lo que se te pide, es lo que me llevó a lesionarme del cartílago. Cuando me lesiono, me operan y estoy una temporada entera sin jugar, prácticamente un año».
«Cuando regreso, ya estábamos en el Emirates y el club consideraba que la situación era complicada. Los servicios médicos me dijeron que iba a ser difícil volver al nivel de antes y el míster fue muy claro conmigo. Me dijo: «Lauren, si antes eras imprescindible, el número uno en esa posición, ahora no lo vas a ser. A partir de ahí, tú decides: o te quedas o aceptamos una oferta del West Ham o del Portsmouth». Decidí irme al Portsmouth por el proyecto. Estaban Kanu, Sol Campbell y otros compañeros del Arsenal, y opté por marcharme. Ahí se cerró la etapa. A partir de entonces, solo puedo estar agradecido al Arsenal. Desde 2014 o 2015 sigo formando parte y trabajando para la institución, y tengo mi sitio dentro de un club como el Arsenal».
Posibilidad de volver al Sevilla
«Fue al final. Yo hago la rehabilitación con Lorenzo Buenaventura, aquí en Sevilla, vecino mío, y que ahora está con Pep Guardiola, con quien siempre ha trabajado. Realicé una etapa de la rehabilitación en la ciudad deportiva del Sevilla. Cuando empiezo a pisar campo y a hacer entrenamientos, el club me ofrece sus instalaciones y entreno en la ciudad deportiva del Sevilla. Ahora bien, sobre la posibilidad que se pudiera abrir en ese momento, la desconozco. No te puedo decir si, a nivel interno, se habló de esa opción, pero directamente conmigo no se trató en ningún momento».
Fernando Torres
«¿Cómo comunicaba? Tenía una gran capacidad de comunicación: cómo llegaba, cómo explicaba las tareas que diseñamos y que luego llevábamos a la práctica sobre el terreno de juego. A mí siempre me gustó ese aspecto. Fernando Torres comunicaba muy bien, conectaba rápido con el futbolista y sabía perfectamente lo que quería. Tenía claro el ADN del Atlético de Madrid: repliegue, contragolpe… lo tenía muy definido. Eso fue lo que más me llamó la atención y lo que me gustaba de él: su capacidad para llegar al jugador y convencer a los futbolistas. Luego, cuando das el salto al fútbol profesional, con vestuarios de máximo nivel, eso hay que verlo, pero a mí Fernando Torres me dejó muy buenas sensaciones. Lo veo perfectamente capacitado para dirigir equipos profesionales e incluso como futuro entrenador del Atlético de Madrid. Creo que va a llegar ahí porque tiene esa capacidad de convencer y de llegarle al futbolista».
¿Cómo ve al Sevilla en la actualidad?
«Me gusta la propuesta de Matías Almeyda en el sentido de que aplica en función de lo que tiene. Lo viene diciendo desde el inicio de la temporada: hay muchas carencias y no puedes exigir un talento en el centro del campo que no existe. Pero sí puedes exigir rigor táctico. Eso es Almeyda. Un entrenador basado en la disciplina táctica y en una buena organización. Si te fijas en el Sevilla, por eso hablo de un equipo más reactivo que proactivo. No es un Sevilla que domine desde la posesión, que se instale en campo rival con futbolistas de calidad en el centro del campo, que llegue a la frontal con pases cortos y juego elaborado. No lo tiene».
«Por eso es un equipo reactivo. El Sevilla marca al hombre en el centro del campo y presiona de forma individual. Los centrales tienen que saltar fuera de su zona de confort para presionar, lo que exige mucha disciplina, carácter y aceptación de ese contexto. El otro día, el primer gol llega así: presión en el centro del campo, robo de balón, salida rápida de Juanlu, pase a Peque y gol. Contra el Elche ocurre algo similar. No es un Sevilla brillante, pero sí es un equipo adecuado a la mentalidad del entrenador, que sabe lo que tiene y lo aplica».
«El Sevilla presiona arriba. Ante el Elche, presión alta, balón jugado a banda, centro y gol. El segundo tanto llega de la misma forma: una presión tras un saque de esquina, recuperación en campo contrario y penalti que permite empatar el partido. Los conceptos están claros: rigor táctico, organización y presión, para intentar estar el mayor tiempo posible en campo rival. Por eso, a mí la propuesta de Almeyda me gusta. Sería un error meterse atrás con tres centrales cuando no tienes quién saque el balón ni quién domine el centro del campo».
«Creo que la propuesta es acertada. A nivel institucional, también hay que tener en cuenta el plan. Y esto es información, no opinión. Existe un plan de Cordón a largo plazo, con horizonte en 2027. El problema es que choca con la exigencia inmediata de resultados. El plan está ahí, Cordón es un hombre de fútbol, está capacitado y sabe lo que hace. La duda es si esa idea se va a poder materializar como gestor deportivo, porque hoy en día el director deportivo no solo ficha: hay una gestión global, una idea y un plan trazado. La gran pregunta es si habrá paciencia suficiente para sostenerlo, porque ahora mismo se exigen resultados inmediatos».
«Hay un plan trazado. ¿Qué es lo que pasa? ¿Se va a llegar a materializar? ¿Hay paciencia suficiente? ¿Se requieren ahora mismo resultados inmediatos? Yo espero que, a partir de ahora, con esos tres puntos que se sacaron contra el Athletic , se coja una línea de trabajo, una línea ascendente de resultados, porque hay un proyecto, hay una idea de aquí a un tiempo. Es vital mantener al portero, es vital mantener a Akor Adams, darle la confianza para que siga metiendo goles. En el centro del campo esperemos que no se lesione nadie. La nueva contratación de este futbolista, bueno, joven no es, tiene 29 años, este delantero tiene un perfil distinto a Akor Adams. Ha jugado en el Marsella, ha jugado en el Everton, ha jugado en el Brighton. Es un futbolista distinto a lo que se tiene y, por lo tanto, puede añadir más valor, puede aportar más a ese proyecto, pasando por ganar el próximo partido».
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