- Ricardo de Burgos Bengoetxea reflejó la activación del protocolo por tirar objetos al terreno de juego
El derbi sevillano disputado el pasado domingo en La Cartuja, que terminó con empate a dos, dejó varios episodios de tensión que quedaron reflejados en el acta arbitral. El colegiado vasco, Ricardo de Burgos Bengoetxea, dirigió un encuentro intenso en el que, más allá de acciones discutidas como una posible expulsión de Antony o la falta señalada a Aitor Ruibal en la jugada previa al último gol, su actuación no resultó determinante en el marcador.
Fue precisamente tras el tanto definitivo, anotado en el tramo final, cuando se vivieron los momentos de mayor crispación. La celebración de los futbolistas sevillistas provocó el enfado de parte de la grada local y también de algunos jugadores verdiblancos, generando un ambiente de máxima tensión sobre el césped.
Acta de Ricardo de Burgos Bengoetxea
En el documento oficial del partido, el árbitro dejó constancia de que, en el minuto 85 y después de la celebración del gol por parte de un jugador del Sevilla Fútbol Club, se lanzaron dos botellas de plástico de medio litro al terreno de juego. Ambas cayeron dentro del campo sin llegar a impactar en ningún protagonista. Según el relato arbitral, una de ellas estaba cerrada y la otra abierta, y las dos contenían líquido en su interior.
Ante esta situación, se activó el protocolo por lanzamiento de objetos en el estadio del Real Betis Balompié. El colegiado comunicó lo sucedido al delegado de campo para que se emitiera un aviso por megafonía solicitando el cese de este tipo de comportamientos desde la grada. Tras el anuncio, no se repitieron los incidentes y el partido pudo continuar, aunque el juego permaneció detenido durante aproximadamente un minuto. A raíz de lo ocurrido, lo más probable es que la entidad verdiblanca reciba una sanción económica.
Incidentes derbi Sevilla-Betis
No es la primera vez esta temporada que El Gran Derbi se ve afectado por este tipo de episodios. En el choque de la primera vuelta, disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán, el árbitro José Luis Munuera Montero decidió interrumpir el encuentro durante varios minutos tras registrarse lanzamientos de objetos desde la grada. En aquella ocasión, el partido estuvo parado casi 20 minutos y el encargado de impartir justicia advirtió a ambos clubes de la posibilidad de una suspensión definitiva si los incidentes volvían a repetirse.
Una vez más, el derbi sevillano ha vuelto a demostrar que la rivalidad va más allá de lo estrictamente deportivo, aunque los hechos recogidos en el acta podrían tener consecuencias disciplinarias en los próximos días.
Real Betis
Sevilla FC





















