- El Real Betis buscará romper la barrera de los octavos de final en la UEFA Europa League.
- Los verdiblancos acumulan cinco partidos seguidos sin ganar.
Pellegrini si, Pellegrini no; Fajardo si, Fajardo no; Haro y Catalán si, Haro y Catalán no. Es la dicotomía en la que lleva instalada el Real Betis Balompié desde hace mucho tiempo. Un tiempo, todo sea dicho, nunca antes visto por la afición verdiblanca, con la sana costumbre de pasear por Europa cada dos semanas y de repetir clasificaciones europeas vía Liga año sí y año también.
Por no irnos muy atrás… ¿qué estaban haciendo ustedes el 19 de marzo de 2016? El Real Betis acababa de subir a Primera División meses antes y ese mismo día, con un equipo que peleaba por volver a instalarse en la máxima categoría del fútbol español -quedó 10º aquella temporada-, caía por 0-1 en el Benito Villamarín ante el Málaga CF con un gol de Camacho. Merino era el entrenador verdiblanco tras sustituir a Pepe Mel y en el campo coincidían jugadores como Rubén Castro, Adán o jóvenes como Dani Ceballos y Fabián con otros como Westermann, Kadir, Musonda o Leandro Damián.
Por poner en contexto, Ángel Haro -presidente con más partidos ganados en la historia del club- tan solo llevaba mes y medio en el cargo. Al lado, además, un Sevilla FC modélico que acumulaba dos títulos de Europa League seguidos y que iba camino de conseguir el tercero consecutivo y quinto en apenas 10 años. El bético, por entonces, se sentía vacío, con un equipo lejísimos de su afición y un proyecto que ponía las primeras piedras Del Real Betis actual.
El Real Betis, tan solo diez años después, se ha instalado en la élite. Si, élite. La élite de repetir año sí y año también en Europa. La élite y la enorme fortuna de contar en el banquillo con Manuel Pellegrini. La élite de tener en el campo a Antony, Fornals, Abde, además de contar con Isco, Lo Celso y Amrabat -lesionados-. La élite de una cantera campeona, con jugadores que en lo deportivo o lo económico darán muchas alegrías a la entidad.
Ese es el actual Real Betis Balompié, ese que el jueves tiene que remontar un gol de ventaja al Panathinaikos. La exigencia, cuando acostumbras a los tuyos a la élite, es lógica y normal. La racha de resultados del equipo es preocupante, pero tan solo 90 minutos y dos goles separan al conjunto verdiblanco de romper otra barrera histórica. No es momento de división, es momento de remar desde la grada para llevar en volandas al equipo. Aprieten los dientes y recuerden de donde vienen. Aquel que olvida su pasado está condenado a repetirlo.
Real Betis
Sevilla FC



















