- El empate de Cucho conformó a los de Pellegrini.
- El Betis no espanta la falta de creatividad… pero se basta con un resultado positivo.
Zarpazo
Echó a rodar el balón. Sobre el césped del Municipal de Braga, con miles de gargantas verdiblancas alentando a los de Manuel Pellegrini… y con un zarpazo a los cinco minutos de partido. Una jugada ensallada, marca de la casa de los portugueses, que remató Grillitsh al primer palo. Al fondo de la red. Y cara muy seria de todos, más aún sabiendo que era voz pópuli el poderío de los locales a balón parado. Poco estudio.
Al poco tiempo se marchó lesionado Diego, lo que provocó un enfriamiento del SC Braga… hasta que Joao Moutinho calentó de verdad. Con poco ritmo -va a cumplir 40 años-, hizo un recital de clase majestuoso. Ante lo que el Real Betis poco pudo hacer. Sin profundidad, con algún peligro cuando tenía metros para correr… y bloqueo creativo en los ataques de parado. Le anularon un gol a Marc Bartra por fuera de juego.
Y con poco tiempo para más, se acabó una primera mitad con demasiado ambiente frío. Pero con la sensación de que este Real Betis podía, con poco, hacer mucho daño al Braga.
El Betis se reconstruye a base de Abde
Vuelta al césped. Con Antony entrando… y Amrabat saliendo. Apuesta de Pellegrini quitando al general del centro del campo, algo que acusó al inicio de la segunda mitad un Betis que dejó muchas más dudas que certezas. Joao Mountinho fue el protagonista de los primeros minutos, aunque una jugada aislada de Ez Abde desató la locura: penalti clarísimo y empate de Cucho. 1-1. Y con una imagen, eso sí, muy chocante: el marroquí, sin celebrar el gol porque le quitaron el lanzamiento cuando estaba ya preparado para chutar desde los once metros.
A partir del empate, y con Deossa y Altimira ya sobre el campo, el partido bajó varias marchas de ritmo. Se volvió un juego predecible, lento y, quizá, de cierto conformismo con el resultado. Un marcador que favorece al Betis de cara a la vuelta en La Cartuja.
En la recta final, el Real Betis dio un paso atrás. La batuta del partido la llevó un Braga, eso sí, con cero profundidad. El empate se veía con buenos ojos en el banquillo verdiblanco y eso es lo que ocurrió. Lo único reseñable fue el pique de Antony con la grada que casi acaba con golazo del brasileño. Tras eso, final.
Real Betis
Sevilla FC



















