Marruecos avanza en la Copa del Mundo y reafirma su importancia en el panorama internacional, al volver a pisar unos octavos mundialistas por segunda vez consecutiva tras vencer a Países Bajos. Pese a que el combinado africano llevó las riendas del partido, la capa de héroe de 'Los Leones del Atlas' la llevaron dos jugadores; Issa Diop, que empató el encuentro en el descuento y forzó la prórroga, y el ex del Sevilla Fútbol Club Yassine Bono.
El guardameta fue el último gran guardián de la portería hispalense, hasta que aparecía esta temporada la figura de Odysseas Vlachodimos. El marroquí recaló en la capital andaluza en 2019 y cuatro temporadas después puso rumbo a Arabia con un total de 142 partidos a sus espaldas, dos Europa Leagues y muchas fotos sacadas justo en el momento exacto, con la punta de sus dedos desviando el balón.

Bono en la tanda de penaltis de la UEFA Europa League 2023| Imagen: Perfil de Instagram de Bono
Respecto a esto último, una de las grandes huellas que dejó Bono en el Sevilla fue su instinto en los penaltis. Una capacidad que, entre otros resultados, le permitió al conjunto hispalense coronarse campeón de la Europa League en 2023, al interceptar el segundo penalti en la tanda de la final contra la Roma y acertar el lado en el siguiente, que acabó pegando en el palo.
En esta ocasión, Bono ha vuelto a ser crucial en una tanda de penaltis. Con una acción ajena a la normalidad, Bono interceptó el quinto penalti a Summerville. El marroquí detuvo el lanzamiento del neerlandés de pie a una mano. Una imagen llamativa que no ha tardado en dar la vuelta al mundo y que ya es una de las grandes paradas de este Mundial.
Antes de dicho lanzamiento, Kluivert y Timber fallaron sus respectivos penaltis y, pese a que no iban entre los tres palos, Bono ejecutó la misma estrategia que le funcionó posteriormente, al intentar engañar mediante sus movimientos, lo que también pudo influir mentalmente en los neerlandeses.
Un antecedente en la Copa África
En cuanto a la peculiaridad de la estrategia de Bono para engañar a su rival y detener un penalti a mano cambiada de una forma visualmente extraña, la tanda frente a Países Bajos no ha sido la primera vez que la exhibe al mundo. En las semifinales de la Copa África, cinco meses antes, el marroquí ya interceptó un tiro desde los once metros al nigeriano Onyeamaechi, con unos 'malabares' similares. Aunque en esta ocasión, ha generado un mayor revuelo.






