La polémica arbitral en torno a los partidos del fin de semana sigue trayendo mucha cola para los equipos sevillanos. En el Real Betis Balompié aún siguen dándole vueltas a las acciones polémicas, sobre todo con la acción del gol anulado a Lo Celso por una mano previa de Cucho y también con la acción tras el 2-3 que acabó con Facundo Bernal dejando a su equipo con diez por un cabezazo sobre Lamine Yamal.
El conjunto verdiblanco quiere buscar el mal menor para el futbolista uruguayo y es por eso que ha decidido presentar alegaciones sobre su cartulina roja, no con la intención de que esta desaparezca, sino con la intención de que la sanción sea la menor posible y el mediocentro pueda estar lo más pronto posible disponible para su entrenador.
La diferencia entre conducta violencia y agresión
De Burgos Bengoetxea no se anduvo con rodeos en el acta arbitral tras el duelo entre Real Betis y FC Barcelona. El colegiado vasco reflejó lo siguiente en el acta: "En el minuto 54 el jugador (6) Bernal Cruz, Facundo fue expulsado por el siguiente motivo: En el trascurso de una confrontación, este jugador sujetó a un adversario por el cuello y le propinó dos cabezazos en el rostro de forma consecutiva, no estando el balón en juego. El jugador rival no precisó de asistencia médica y pudo continuar el encuentro"
La diferencia a la que apela el Real Betis es la forma de juzgar ese acta arbitral. La conducta violenta, que es lo que pide el cuadro verdiblanco, se podría sancionar entre 2 y 12 partidos, mientras que la agresión partiría desde los 4 partidos y podría llegar hasta los 12, salvo en casos de extrema gravedad.
El Real Betis buscará que el futbolista uruguayo se pierda el menor número de partidos posibles y que esté disponible a la vuelta del parón internacional de noviembre que coincidirá con el derbi sevillano en el Ramón Sánchez-Pizjuán.





