El Sevilla Fútbol Club ha vuelto al ruedo este lunes, 6 de julio, en el primer día de pretemporada con una plantilla que se podría dividir en tres subgrupos: las caras nuevas, las no tan nuevas y las ausencias. En este último puñado se encuentra Rafa Mir, condenado, aunque la resolución no es firme, a una pena de ocho años y medio de cárcel por un delito de agresión sexual y otro de lesiones.
En lo relativo al futuro del delantero, lo único fijo es que el conjunto hispalense quiere que no tenga nada que ver con su institución. Con este fin, el equipo de Nervión está evaluando las fórmulas que tiene en su mano para terminar su contrato, al que le queda un año de validez. Un final de etapa que también busca el propio jugador.
El único sin justificar
Respecto a esto, es el único jugador del que el Sevilla no ha justificado su baja en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios en la primera sesión de pretemporada en su comunicado. Algo que sí ha hecho con los internacionales no mundialistas (Odysseas, Akor y Suazo), que cuentan con unos días más de descanso; y con Alfon, Nianzou y Ejuke.
La solución momentánea
El futbolista, que ya ha manifestado en redes sociales su intención de recurrir la decisión de la Audiencia de Valencia, regresa al Sevilla tras terminar su cesión en el Elche, club que optó por rescindir su contrato en junio, a unos días de que finalizara. No es ningún secreto que el caso Rafa Mir supone un grave problema para la entidad hispalense a todos los niveles, así como que se ha incrementado con su regreso a la capital andaluza.
De esta manera, lo esperado es no ver a Rafa Mir portando ninguna vestimenta del Sevilla ni entrenando en la ciudad deportiva en estos primeros días de pretemporada, hasta que ambas partes encuentren la forma de separar sus caminos.
Del mismo modo, en el momento en el que se hizo pública la condena, el Sevilla emitió un comunicado en el que mostró su “máximo respeto por los procedimientos judiciales” y expresó su “más firme y rotunda condena ante cualquier tipo de violencia, abuso o agresión sexual”.








