Justo en el lugar donde años atrás el sevillismo solía congregarse para celebrar títulos junto al autobús de los jugadores, la afición del Sevilla FC, harta de la directiva que ha llevado al equipo a una situación preocupante en lo deportivo y ruinosa en lo económico, quiso elevar el tono en contra de las familias Del Nido, Castro, Alés, Guijarro o Carrión, esos que siguen buscando la venta al mejor postor del club nervionense.
A partir de las 20:00 fueron muchos los que esperaban al momento del comienzo bajo el mosaico de preferencia, cambiando así el lugar debido al sol que daba en el mosaico de gol sur. Con el dispositivo policial activado y la primera fila liderada por Carlos Jiménez, presidente de la Federación de Peñas, Joaquín González, presidente de Accionistas Unidos, directivos de ambas o miembros de Biris Norte, la acción comenzó tras las palabras de ambos presidentes ante los medios allí presentes.
Una avenida teñida de rojiblanco
La comitiva nervionense comenzó su camino a eso de las 20:30, tiñendo de rojiblanco la avenida de Eduardo Dato y encarando Menéndez y Pelayo tras dejar atrás el puente de los bomberos. Muchos sevillistas fueron sumándose a la manifestación ya empezada desde diferentes puntos del recorrido.
En la manifestación, pese a la multitud, se vivió un clima de tranquilidad total, con cánticos hacia el Sevilla FC y, sobre todo, en contra de la directiva, con José María del Nido Carrasco y Pepe Castro como los más señalados.
Llegada a Puerta Jerez y lectura del manifiesto
A eso de las 21:35 de la noche llegaron los sevillistas a Puerta Jerez, congregándose en torno a un escenario donde esperaba la gran sorpresa de la noche. Miguel Ángel Moreno, periodista y extrabajador del Sevilla FC, fue el encargado de leer el manifiesto, que también contó con la presencia en los altavoces de Antonio García Barbeito, autor del pregón del Centenario del club.
Ambos atacaron frontalmente a la directiva, pidiendo que dejasen a un lado sus intereses personales en favor del Sevilla FC. El propio Miguel Ángel Moreno pidió que, como ya ocurrió en la década de los 90, dejasen que fuera el sevillismo quien ayudase a salvar el club.
Según los datos ofrecidos por la Policía Nacional fueron 8.000 sevillistas los que acudieron a la manifestación, mientras que los datos que manejaban los organizadores eran algo mayores, de alrededor de 30.000 personas.
Pese al baile en las cifras, la única realidad fue que los sevillistas siguen moviéndose para dejar cristalino su repulsa al actual Consejo de Administración del club. Una guerra que en la tarde-noche del 18 de junio de 2026 vivió el enésimo capítulo. Lo más preocupante, eso sí, es que tiene pinta de que continuará.





