El Sevilla FC volvió a cometer en el Ciutat de Valencia los mismos errores que le acabaron costando dos puntos en su visita a Cornellà. Los pupilos de Luis García Plaza se quedaron con la miel en los labios hasta en dos ocasiones, con los goles del Levante en el 92' y el 99' que le privaron de sumar su tercera victoria a domicilio en esta liga.
El cuadro blanquirrojo volvió a demostrar que se ha acostumbrado a competir y que este año, por fin, puede ser el inicio de la tranquilidad. Robbie Ure se estrenó como sevillista aprovechando al máximo sus virtudes. El escocés, que no había visto portería ni con su equipo ni con su selección, aprovechó un error de la zaga local para driblar al meta y poner el 0-1 en el marcador.
Los nervionenses fueron mejores y tuvieron opciones de sobra para poner tierra de por medio en el marcador. Guiados por un espectacular Fofana que volvió a demostrar que es la nota sorprendente en el mercado de fichajes nervionense, los pupilos de Luis García Plaza rondaron el segundo, pero este no llegó hasta el segundo tiempo cuando Ure cedió para que Félix se estrenase también este curso. El gol, pese a ser anulado por el línea, acabó subiendo al marcador.
Cuando todo parecía liquidado, el Levante tiró de orgullo e Iván Romero, aplicando la siempre temible 'ley del ex' recortó distancias muy pronto, sin tiempo para que los nervionenses cambiasen el rol del choque y se dedicasen a sestear en busca de los tres puntos que le hubiesen acercado a la cabeza liguera.
El descuento de ocho minutos, en otra 'prórroga' para los nervionenses, acabó tornándose en pesadilla. Dela igualó en el 92', pero el Sevilla tenía otra bala en la recámara e Isaac, con un potente zurdazo, ponía nuevamente a los suyos por delante en lo que parecía el tanto del triunfo.
El árbitro, que volvió a demostrar el pésimo nivel en España, volvió a golpear a los nervionenses mostrando la segunda tarjeta amarilla a Isaac Romero tras mandar a callar a la grada. Esa 'Regla nº12' inexistente para Vinicius Júnior, Lamine Yamal o Julián Álvarez volvió a ser aplicada a un Sevilla que, con uno menos al igual que en Cornellà, no fue capaz de defender el resultado y vio como Ndukwe, en una desafortunada acción donde nadie atinó a despejar, ponía el 3-3 en el marcador sin tiempo para más.
Cordero Vega, aquel que expulsó de forma grotesca a Lukebakio en Pamplona o señaló una mano tras rebote de Cardoso la pasada campaña en Anoeta, tenía preparado un capítulo más con los nervionenses. El colegiado santanderino, además de la expulsión, aplicó la norma de los segundos a Odysseas en la primera parte y amonestó a Castrín por una clara falta sobre un jugador que entró al campo justo en el lugar de incidencia de la jugada.
El Sevilla, que sigue sumando puntos en un inicio de Liga prometedor, sigue siendo la cobaya del CTA. Ahora está por ver si, como ocurrió con Isaac, serán tan valientes con todos aquellos que miren a la grada. Cuestión de miras o de la camiseta que lleven. Erorres propios y ajenos que dejaron a los nervionenses con la miel en los labios.





