El Sevilla Fútbol Club continúa planificando su mercado con las limitaciones económicas en el centro de sus problemas. El conjunto hispalense está llevando una política de fichajes basada en incorporar a jugadores a coste cero, como ha hecho con Jon Guridi, Juan Iglesias y Arouna Sangante. En este sentido, más problemas tendrá el club nervionense para garantizar la continuidad de Alexis Sánchez y de Odysseas Vlachodimos.
Respecto al chileno, el propio José Ignacio Navarro en su presentación como director deportivo sevillista a principios de junio confirmó que estaban negociando con Alexis su continuidad, después del año de contrato que tenía firmado. En relación con esto, el propio jugador vería con muy buenos ojos seguir viviendo en Sevilla. En lo relativo al guardameta, sucede algo parecido en cuanto a intereses, pero más complicado.

El portero propiedad del Newcastle ya le ha comunicado al club su preferencia por seguir jugando en el Ramón Sánchez-Pizjuán, después de ser uno de los pilares de la plantilla nervionense en el año en el que ha estado en calidad de cedido. Sin embargo, las exigencias de traspaso del conjunto inglés dificultan la operación, así como, al igual que en el caso de Alexis, su sueldo.
Hacienda, un obstaculo más
Respecto a esto último, si Alexis sigue perteneciendo al Sevilla, tributará casi el doble que esta última temporada, al ser residente fiscal por un año completo en España. De esta manera, pasaría de tributar del 24% al 47% de su salario, el cual se ha situado en la campaña 25/26 en torno al medio millón de euros brutos.
Esto se traduce en que, si Alexis no pacta con el club de Nervión una subida de salario, sus ingresos se verán perjudicados respecto a los percibidos este último año. En cuanto a Vlachodimos, ocurre lo mismo, solo que en mayores cantidades, ya que su sueldo sería más alto, pese a que el futbolista haga un esfuerzo económico para aterrizar en Nervión. De esta manera, Hacienda se coloca como un obstáculo más en el camino del Sevilla y su límite salarial.






