Hace unos meses, la salida de Pablo García del Real Betis Balompié parecía una realidad. El atacante, máximo goleador histórico de la cantera verdiblanca, había dejado más certezas que dudas en su salto al primer equipo, por lo que muchos especulaban sobre una posible venta que lo hubiera dejado sin cumplir su sueño de triunfar en el conjunto heliopolitano. Sin embargo, al de Parque Alcosa se le ha activado el instinto de supervivencia en un momento de necesidad tanto para él como para su club, que se encuentra falto de referencias ofensivas.
Salidas claves
Sin Cédric Bakambu ni Chimy Ávila, jugadores cuya vinculación con el Real Betis finalizó el pasado mes de junio, Pablo García sabía que tenía en sus manos la oportunidad de demostrarle a Manuel Pellegrini que tiene lo que hay que tener para seguir contando con oportunidades en un año donde los verdiblancos volverán a disputar tres competiciones. Con Cucho Hernández como la única referencia ofensiva pura, la dirección deportiva del cuadro de las trece barras sigue peinando el mercado en busca de nuevos atacantes para sustituir al colombiano en caso de necesidad, respondiendo el canterano con tres goles en esta pretemporada que lo convierten en el máximo anotador del verano.
Ofertas rechazadas
Pablo García ha tenido opciones de abandonar la disciplina heliopolitana en varias ocasiones, con ofertas de equipos como el Inter de Miami o el Ajax, pero su destino sigue, por el momento, vinculado al Real Betis Balompié. La pasada campaña llegó a disputar 25 partidos con la elástica verdiblanca, con más o menos protagonismo dependiendo de la ocasión, en los que anotó dos goles y regaló una asistencia. A sus 20 años, el prometedor canterano sabe que tiene mucho fútbol por delante y quiere ponerlo al servicio del equipo de su vida, más aún en esta temporada donde el regreso a la UEFA Champions League supone una motivación extra para todos.
El líder del filial
Después de no contar con protagonismo en el último tramo de la temporada, Pablo García fue relegado al Betis Deportivo, donde a punto estuvo de lograr una salvación que parecía impensable. El de Parque Alcosa disputó las últimas nueve jornadas con el filial verdiblanco, consiguiendo siete dianas y dos pases de gol que no evitaron el doloroso descenso. Seis victorias en estos encuentros, con el atacante como la gran esperanza, dieron alas a un equipo que se le queda pequeño a un jugador que, por el momento, vence y convence.





