Si consultamos en el diccionario de la RAE la definición de equipos podemos encontrar varias acepciones. En la primera de ellas un equipo es "un grupo de personas organizado para una investigación o servicio determinados", mientras que si hablamos de deportes exclusivamente la RAE recoge lo siguiente: "cada uno de los grupos que se disputan el triunfo".
Luis García Plaza va camino de hacer ambas acepciones una norma en el conjunto nervionense. Los sevillistas han empezado la temporada de la mejor forma posible con 7 puntos de 12 posibles gracias a un balance de 2 victorias, 1 empate y 1 derrota, sufrida ante el Atlético de Madrid en casa la pasada semana.
Si algo podemos alabar de este arranque de competición es que el Sevilla FC ha vuelto a competir. Más allá de las decisiones arbitrales, más allá de los aciertos/errores individuales y más allá de rendimientos concretos, cada jugador tiene definido su rol en esta plantilla y cuando salta al campo compite hasta donde llegan sus posibilidades.
Si a muchos le hubiesen preguntado antes de empezar el partido por un punto a domicilio en Cornellà lo hubiesen firmado. Si la pregunta hubiese sido tras la expulsión de Sangante en el 56', nadie hubiese apostado por sacar algo positivo. El punto 'duele' porque el Sevilla tenía la victoria en el bolsillo hasta el último suspiro, tras el primer gol de Stassin con la camiseta nervionense.
El Sevilla FC compitió. Lo hizo pese al enésimo atropello arbitral en una de esas acciones grises que suelen caer del lado contrario para los nervionenses. Lo hizo con un hombre menos sobre el campo y lo hizo, a la perfección, hasta una nueva desconexión colectiva que permitió que Marcos Fernández rematase, hasta en dos ocasiones, libre de marca cuando el cronómetro -que se fue más allá de los 100 minutos- llegaba a su fin.
En el fútbol todo puede ocurrir, faltaría más. Ni el más pesimista pensaba tras vencer 4-1 al Barcelona el pasado curso en Nervión que Matías Almeyda no terminaría el curso y que los hispalenses iban a sufrir de lo lindo para mantener la categoría... y así fue. Las sensaciones, eso sí, son distintas al inicio del pasado curso.
El Sevilla FC suma 7 puntos, su mejor arranque desde la temporada 21/22 -en la que acabó 4º con Lopetegui en el banquillo- donde sumaba 8 puntos tras la disputa de las 4 primeras jornadas. 7 puntos que sirven para creer que el equipo va en el camino correcto y que tras la revolución en la plantilla ha vuelto a recuperar la competitividad.
Solo el tiempo dirá si esto es así o si es flor de un día, pero lo que si está claro es que el viento está empezando a virar. Pequeños brotes verdes que vuelven a ilusionar a una afición que quiere tener una temporada tranquila. Un equipo que compite y que, con sus aciertos y errores, ha vuelto a demostrar que el Sevilla, más que a muchos le pese, siempre vuelve.






