Nadie que esté al tanto de la actualidad del Sevilla FC, mucho menos aquellos que trabajan dentro del club, pueden sorprenderse si se acepta una venta como la de Oso. El extremo hispanoargentino, que entraba en último año de contrato y con una renovación enquistada, se marchará al Estrasburgo por un montante de 10M€.
La cantera, que en los últimos tiempos ha recibido críticas por los malos resultados sobre el terreno de juego, ha dejado en las arcas del club este verano más de 20M€ con las salidas de Juanlu y Oso. En el campo también ha dado sus frutos, con la consolidación en el primer equipo de jugadores como Kike Salas, Carmona o Isaac y la irrupción de chicos como Miguel Sierra o Nico Guillén.
El partido de ayer ante el Atlético de Madrid no puede cambiar, en absoluto, la realidad de este Sevilla FC. Era anecdótico estar en la parte altísima de la clasificación y cualquier sevillista que se precie hubiese firmado, tras la disputa de las tres primeras jornadas de Liga, sumar seis puntos en el casillero.
Ante el cuadro colchonero quedó patente la diferencia de nivel entre ambas plantillas. Álex Baena, titular en la selección campeona del mundo, Pablo Barrios, Lookman o Kang In demostraron a los nervionenses que, pese a las batallas libradas en estas dos décadas entre ambos, hay muchos escalones de distancia y objetivos muy distintos en la mirilla.
El enfado de Luis García Plaza en las últimas ruedas de prensa puede entenderse desde la frustración que supone perder una pieza importante a horas de un partido, pero nadie le mintió. El técnico madrileño sabía a la perfección que cualquier activo de su plantilla estaba en venta si llegaba una buena oferta que permitiese cuadrar las cuentas y minimizar la sangría en el límite salarial.
A falta de tres días para que el mercado cierre, José Ignacio Navarro aún tiene mucho trabajo por hacer. Un extremo -dos si sale Vargas-, un delantero y un mediocentro son los activos que buscan los nervionenses en el mercado para dar mimbres a un Luis García Plaza que ha dotado al equipo de carácter y garra.
Prohibido perder el norte. Este Sevilla, por mucho que los puntos tras las dos primeras jornadas pudiesen dar a entender lo contrario, tiene como objetivo la permanencia cuanto antes. Nada más. Dos años con la soga al cuello son muchos para una entidad que quiere regenerarse y volver a ser competitiva. La derrota ante un gigante no puede cambiar la realidad y el camino está en la imagen de la segunda mitad ante los rojiblancos.




