Rafael Gordillo, leyenda del Real Betis, Real Madrid y la selección española, ha repasado en una entrevista con Zona Mixta su carrera, anécdotas y vivencias.
CÓMO FUE LLEGAR A LA CANTERA DEL BETIS
"Llegué a la cantera del Betis desde el San Pablo; estábamos jugando el Trofeo Peral y Rafael Cruz, que era un delegado del Betis de toda la vida y amigo de mi padre, me vio jugar. Llegó un día a casa y le dijo a mi padre: El niño tiene que venir al Betis'. Me citaron para un partido en Camas, sin conocer a nadie. Eran infantiles y yo era un canijillo... No me creía que fueran infantiles... Entré con 16 años más o menos".
DEBUTAR EN EL VILLAMARÍN
"De las cosas más grandes que me han pasado profesionalmente. Siendo bético y viniendo de la cantera... Eso es lo máximo que me ha pasado. Además, entré por uno de mis ídolos, como lo era Cardeñosa. Él era muy bueno, de lo mejor que yo he visto en el fútbol".
CAMBIOS EN EL FÚTBOL RESPECTO A SU ÉPOCA
"Ha cambiado prácticamente todo, los balones, las botas, el césped, la medicina, lo físico, los entrenamientos... Todo. Incluso el jugar; antes era más directo y hoy da igual que le des para atrás 300 veces. Los árbitros han cambiado también... Se defiende más al futbolista a día de hoy; está todo más vigilado y al jugador que es bueno se le cuida más porque si le pegas una patada fuerte, te pueden echar; antes era difícil, le pegabas igual tres y te sacaban una amarilla. Para el futbolista, el cambio es mucho mejor".
QUÉ ES EL BETIS PARA ÉL
"Entro con 16 años y salgo con 28, que no quería salir, pero tuve que salir porque me echaron. Yo siempre he dicho que es mi familia; he pasado gran parte de mi vida en el Betis, me hice persona y futbolista. Es mi familia".
LA CIUDAD DEPORTIVA RAFAEL GORDILLO
"Tener una ciudad deportiva con mi nombre es de las cosas más bonitas que me han hecho. Les estoy muy agradecido. A mí me llamó el presidente mientras yo iba conduciendo y yo le dije: 'Presi, esto no se puede hacer, que voy conduciendo, me puedo pegar un topetazo'. De las cosas más grandes que me han podido pasar".
LLEGAR AL MADRID
"Desde que empiezo a jugar con 20 años, el Madrid y el Barça venían todos los años a por mí. Antes estaba la retención, el jugador estaba atrapado y no podía hacer nada; entonces, cuando yo no quería irme del Betis con 28 años y firmar 5 o 6 años, veo que no me quieren firmar, pero yo no lo sabía. Me tenían que vender por fuerza. Ya ha pasado, pero a mí me dolió mucho; mi mujer lloraba porque no quería irse a Madrid. Después me alegro de haber estado allí; los primeros meses se pasa mal, pero ya cuando encontré una casa para toda mi familia... Le tengo que estar muy agradecido al Madrid".
"Yo cuando llegué y vi lo que había, dije: 'Me voy a poner el mono de faena y a correr y a pelear’. En el Betis jugaban mucho para mí y en el Madrid lo que había eran todo figuras. Entonces llegué a la conclusión de que cuando no tenía el balón, me tocaba correr. Había momentos que me llevaba 10-15 minutos sin tocar el balón".
¿ES MÁS FÁCIL JUGAR EN UN EQUIPO QUE JUEGA PARA TI O EN UNO DE ESTRELLAS?
"Lo más fácil es jugar con gente que son cracks; para eso están ahí los que están. Jugando para mí, yo me lo pasaba mejor".
EL MEJOR DE LA QUINTA DEL BUITRE
"Para mí, el técnico y el más bonito jugando, hay jugadores que juegan bonito como Cruyff; era Martín Vázquez. Era elegante e impresionante".
ANÉCDOTAS EN EL MADRID
"Me han pasado muchas cosas. Por ejemplo, el partido en el que me expulsan por primera vez en mi carrera, contra el Borussia Mönchengladbach. Nos iban ganando y nos estaban metiendo un baño , yo metí un gol, quedamos 4-1. Vi al defensa que me estaba marcando con un poco de cachondeo; entonces le escupió a Santillana y yo dije: 'Pues yo te voy a escupir a ti´. Le escupí, pero no le di; el árbitro me vio y roja. Para mí fue un palo muy grande, de los primeros partidos que yo juego... Me meto en el bus, muerto atrás, y entraron Camacho, Juanito... Gritando. Estuvieron 15 días recordando el partido, hasta que llegó. Estaban allí los dos equipos, sin los árbitros y Juanito a por los alemanes. La gente muchas veces nos decía que perdiéramos, para remontar en casa".
EL COMPROMISO DEL JUGADOR
"Días malos los hemos tenido todos. El mono de trabajo y ayuda a los compañeros aunque no te salgan; siempre hay que estar ahí".
TRIUNFAR EN EL BETIS SIENDO BÉTICO CONLLEVA MÁS RESPONSABILIDAD.
"Si tú has sido aficionado, sabes lo que es. Como bético, intentaba darle y agradar a la afición lo máximo. He tenido días malos, pero lo daba todo para que estuviera la gente contenta".
LA RELACIÓN CON SU PADRE
"Mi padre llegó hasta Segunda División; yo nací en Extremadura porque mi padre jugó allí. Era delantero centro rompedor; me decían que no tenía miedo a nada".
"Él siempre estuvo animándome. Fallé una vez un penalti y me echó una bronca..."
JUGAR CON ESPAÑA
"Lo del Betis es grande, pero que te llame la selección y escuchar el himno... Eso es lo máximo. He tenido la suerte de haber estado bastantes veces. Fui internacional 75 veces y jugué 3 Eurocopas y 2 Mundiales. Es lo más grande que puede tener un futbolista español. Ponerte la camiseta y escuchar el himno ya es... Impresionante".
MUNDIAL DE 82
No sé quién inventó lo de hacer una minipretemporada en las montañas; en Cataluña, entrenábamos con gorro, saltando bloques de paja de los animales... Una barbaridad. Nosotros teníamos que jugar en Valencia y preguntábamos qué hacíamos allí y nos decían que íbamos a tener más oxígeno en la sangre. Cuando llegamos abajo era imposible, un calor... Tácticamente, el mister nos cambió; muchas veces el mister me decía que no subiera y yo subía. Si me trajo porque yo subo la banda y corro, yo cómo voy a hacer lo que no sé hacer. Antes de eso, le habíamos ganado a Polonia, Hungría, Inglaterra... Nos afectaron esas cosas, tácticamente y lo de arriba".
MUNDIAL DEL 86
"Tuve muy mala suerte. Fue un viaje de los que fueron las mujeres, que antes no dejaba la selección. Nos fuimos a cenar y algunos cogimos el 'mal de Moctezuma'. Estuvimos en el partido con Brasil con el suero puesto desde la habitación. Después vino Irlanda y jugué de titular. En una caída me hicieron una fisura en el peroné. Nos fuimos a una clínica y me hicieron una radiografía, pero la clínica no debía de estar muy bien porque no salía nada".
"En el hotel en el que estábamos era el mismo que el de los daneses, tenían un fisio que recuperó a uno en el primer día. Lo cogí para atenderme, pagándolo yo en dólares. Estuvo haciéndome una táctica nueva y me decía que le diera con la puntera al suelo. No podía".






