El crecimiento de la cantera del Real Betis Balompié de un tiempo a esta parte es absolutamente innegable. Nombres como Assane Diao o Jesús Rodríguez salieron a probar fortuna lejos de Heliópolis tras realizar un papel más que notable defendiendo la elástica de las trece barras, mientras que otros intentan ganarse su sitio como Pablo García, José Antonio Morante o Manu González, estos dos con la ilusión de afrontar su primera temporada a las órdenes de Manuel Pellegrini. Sin embargo, estos nombres que ya son conocidos por la hinchada verdiblanca no son las únicas grandes promesas en la Ciudad Deportiva Rafael Gordillo.
Goleador de profesión
Precisamente, el Real Betis ha anunciado a través de sus canales oficiales la renovación hasta 2029 de Enzo Fierro, máximo goleador la pasada campaña del Juvenil División de Honor verdiblanco, con el que se proclamó campeón de la Copa del Rey en su categoría. Llegado desde Las Palmas de Gran Canaria cuando aún era cadete, el delantero consiguió convertir 28 dianas en la 2025/2026, lo que le ha valido esta campaña para dar el salto al Betis Deportivo y ponerse a las órdenes de Dani Fragoso.
Objetivo claro, pies en la tierra
En una entrevista concedida a los medios oficiales del Real Betis Balompié, Fierro ha asegurado estar "agradecido sobre todo al club por confiar en mí desde un principio, quiero demostrarles la confianza que han puesto en mí en el campo, en el terreno de juego, sobre todo disfrutando y dando todo lo mejor de mí en este gran año". A nivel personal, el canterano bético busca "sobre todo disfrutar, competir, cumplir los objetivos que tenemos, ascender y disfrutar sobre todo con el grupazo que tenemos".
"Mi sueño aquí en el Betis es debutar con el primer equipo, disfrutar, aprender de los mejores y seguir creciendo sobre todo" reconocía Enzo Fierro visiblemente emocionado, pues sabe que este año podría llegar a gozar de alguna oportunidad en caso de que Manuel Pellegrini así lo considere. Su papel el pasado curso en el División de Honor Juvenil le ha calido para dar un salto en los escalafones inferiores del Real Betis tres años después de su llegada a la capital hispalense, en lo que se prevé como el inicio de una trayectoria importante, si nada cambia, al menos en el filial verdiblanco.






