Huelva. Miércoles. Día laborable. Pero baño de masas. Querido verano. Benditas pretemporadas que recuerdan a las de antaños. Y que vivan los trofeos con historia. Todo eso se vivió en un Nuevo Colombino hasta la bandera. Casi en igualdad la repartición de banderas y bufandas en unas gradas que se preparan para un año ilusionante en todos los sentidos.
El Real Betis sirvió de primer rival de un Recreativo de Huelva con Jesús Galván en el banquillo. Apunta maneras. Hizo un partido bastante serio ante los de Manuel Pellegrini, que siguen acumulando minutos en busca de llegar al nivel más óptimo al debut liguero.
Sobriedad y saber estar
Salió de inicio con un once dividido entre presumibles titulares y suplentes. Álvaro Valles en portería, con defensa para Héctor Bellerín, Marc Bartra, Natan y Junior. Centro del campo para el más destacado, Facundo Bernal, junto a Marc Roca. Línea de tres mediapuntas con Pablo García, Pablo Fornals y el goleador Rodrigo Riquelme. Y, arriba, Nelson Deossa.
Una primera mitad con un Betis peleón. Lo intentaron ‘los Pablo’, pero sin demasiada fortuna. También cortaron los verdiblancos alguna contra peligrosa. Sobrios.
Ya en la segunda parte, el técnico chileno hizo un carrusel de cambios a la hora de encuentro -introdujo en el campo a Diego Conde en el descanso-. Fue justo antes cuando un buen pase de Facundo Bernal acabó en gol de Rodrigo Riquelme, previo pase de un Héctor Bellerín que fue muy incisivo durante todo el partido.
El Recreativo de Huelva se propuso dar algún susto más, aunque el Betis disputó con madurez y tranquilidad los minutos finales. Sonó el silbato del árbitro y los verdiblancos levantaron su sexto Trofeo Colombino. Surcando Huelva en Carabela de Plata, y confirmándose con el segundo club, junto al Atlético de Madrid, más laureado del torneo.





