Aitor Ruibal es el único jugador de toda la plantilla del Real Betis que todavía no ha disputado ningún minuto. Una lesión en el menisco le ha tenido cinco meses fuera de los terrenos de juego. Cada vez ve más cerca la luz al final del túnel. Ya ha formado parte de dos convocatorias (Feyenoord y Celta) pero no ha tenido posibilidad de jugar. En una entrevista en PANENKA, ha hablado sobre ello: "Tengo muchas ganas. Pero tengo que estar preparado para el ritmo, y poder dar mi 200%. Pellegrini es inteligente, no me ha dado minutos porque entiende que lo mismo el ritmo de los dos partidos no ha sido el adecuado para mí, ahora encima que estoy empezando tras la lesión".
Una lesión que le ha hecho pasar por momentos muy complicados: "He tenido rachas pero la primera semana y media lo pasé muy mal. Tenía muchísimo dolor, no me podía mover del sofá. Estuve cuatro o cinco días sin ducharme porque no podía. Lo necesitaba, me sentía sucio, pero no podía. Luego, poco a poco, comienzas a ver las mejoras, empiezas a trabajar. A las semanas, empieza a entrenar el equipo y ves como tú avanzas muy poco a poco. Ves como ellos están en el campo y tú en el gimnasio. Esa etapa también fue complicada. Pero por lo demás lo he disfrutado en casa, con mi hijo y mi mujer al final lo que tienes por un lado pues lo sacas por otro", reflexionaba Ruibal sobre el lado bueno que le ha visto a la lesión.
"Me acuerdo cuando cerró el mercado de fichajes y veía a la gente quejándose decía, madre mía si vieran como entrena este equipo… y ahora se está demostrando"
También el estar recuperándose de una lesión le ha hecho ver al equipo desde fuera, con distancia, y ha confesado que alucinaba con el nivel de la plantilla: "Me acuerdo cuando cerró el mercado de fichajes y veía a la gente quejándose decía, madre mía si vieran como entrena este equipo… y ahora se está demostrando. La liga es muy larga y tenemos tres competiciones pero si el equipo sigue así, no tiene techo".
Y es que el rendimiento del Real Betis ha sido muy bueno en liga, y espectacular en Champions. Una competición a la que a Ruibal le haría mucha ilusión jugar y en la que no ha debutado todavía: "Las ganas son muchísimas pero no me corre prisa. Lo he pasado muy mal y mi objetivo es ir poco a poco. El otro día lloré como una magdalena en el banquillo cuando escuché el himno de la Champions, no me quiero imaginar cuando debute".
Por último le preguntaron ahora con las elecciones a falta de un mes, sobre cómo se vive la política en el vestuario verdiblanco a lo que ha respondido: "La política está muy viva en el vestuario. Cada uno tiene sus opiniones, sus beneficios de una parte y de otra, es lícito que cada uno vote a a quien quiera. Ahora, yo siempre digo mi opinión e intento abrir los ojos a la gente de lo que yo creo que es correcto y ya está. Somos compañeros de equipo que hay buen rollo".




