"Contra todo y contra todos" ha sido un mantra que la gente del Real Betis Balompié se ha repetido en ciertos momentos, especialmente de su historia reciente, para representar sus ganas de darlo todo por las trece barras. Este domingo, el conjunto verdiblanco tuvo que hacer honor a ese grito de guerra en A Coruña a la hora de pelear contra su peor rival: el propio Betis y un cansancio acumulado que los jugadores acusaron de forma notoria después de jugar tres partidos en apenas una semana.
El arte de saber rotar
Pocos argumentos tiene este que escribe para reprochar a Manuel Pellegrini el once inicial dispuesto sobre el césped de Riazor. El chileno realizó varios cambios con respecto al partido del pasado jueves frente al Getafe que le dieron oxígeno a un equipo que ha de aprovechar el parón de selecciones para recuperar efectivos y afrontar con fuerza el segundo tramo de la temporada. Le salió bien la jugada alineando a la mayoría de supuestos titulares hasta que el cansancio hizo mella en un equipo a cuyo rival no se puede quitar mérito, pues el Deportivo puso la carne en el asador para llevarse el punto que consiguió en el tramo final del encuentro.
De Iscos y Ceballos
Con el 0-1 en el electrónico, Manuel Pellegrini buscó que el Real Betis mantuviera la posesión del esférico en un centro del campo que hubo de estirarse como un acordeón para abarcar el mayor número de metros posibles sobre el verde del feudo gallego. La cara y la cruz de la misma moneda fueron Isco Alarcón y Dani Ceballos, dando el malagueño su mejor media hora de fútbol desde que regresara y el utrerano demostrando que aún le falta para estar al 100%. La pérdida de control en el centro del campo dejó a los verdiblancos sin dos puntos que parecían amarrados hasta que, incomprensiblemente solo, Villares superó a Álvaro Valles en el minuto 87.
Supremacía internacional
El cancerbero sevillano no pudo hacer nada para detener el cabezazo del jugador blanquiazul, que demostró una vez más por qué muchos lo pedían en la lista de la selección española. Luis de la Fuente ha optado por no llevarlo convocado pese a la baja de Joan García, algo que nadie parece explicarse debido al fulgurante inicio de Valles en este arranque liguero. El que sí se marchará con su selección, como sorpresa de última hora, es un Valentín Gómez que volvió a vivir en A Coruña la misma situación que en Lille: salir del banquillo para suplir a un compañero lesionado en los primeros compases del choque. Actuación soberbia del argentino tanto en defensa como en ataque, ganando enteros para terminar siendo la pareja de Natan en el once inicial del Real Betis Balompié.
Terceros y a mucha honra
Con 16 puntos de 21 posibles, empate en Riazor y derrota en el Ciutat de Valencia, se marcha el cuadro de las trece barras a un extenso parón de selecciones que no nos permitirá seguir disfrutando de su fútbol hasta el fin de semana del 9 de octubre. Terceros en la tabla, empatados a puntos con el Atlético de Madrid y con uno más que el Real Madrid, los de Manuel Pellegrini saben que el trabajo ha sido casi perfecto -el mejor arranque de la historia de la entidad- y que aún queda por delante todo un curso para soñar con hacer posible lo imposible.





