El Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol ha publicado este miércoles 14 de octubre los acuerdos correspondientes a la jornada 8 de LaLiga EA Sports entre las que generaba especial interés la expulsión de Isaac Romero a pocos minutos de terminar el duelo entre Levante Unión Deportiva y Sevilla Fútbol Club que cerraba la fecha. Conocedores de que la entidad nervionense no recurriría la segunda amarilla del lebrijano, a la afición hispalense solamente le quedaba esperar una sanción que no se ha hecho esperar.
Sin visitar Madrid
Según la hoja publicada por el organismo, al delantero sevillista le ha caído "1 partido de suspensión por doble amonestación y consiguiente expulsión, con multa/s accesoria/as en aplicación del artículo 52 CD.. (Artículo: 120)". De esta forma, Isaac Romero se perderá el duelo ante el Real Madrid del próximo domingo, donde el Sevilla buscará romper una racha de casi 18 años sin ganar en el Santiago Bernabéu.
Vinicius, cuatro partidos
Otro que tampoco podrá estar presente en el choque del feudo madridista es un Vinicius Junior que deberá cumplir "2 partidos de suspensión por producirse de manera violenta al margen del juego., no estando en posibilidad de disputar el balón o el juego detenido, con multa/s accesoria/as en aplicación del artículo 52 CD.. (Artículo: 130.2)" y otros tantos "por protestas al/a la árbitro/a, principal, asistente o cuarto árbitro/a, con multa/s accesoria/as en aplicación del artículo 52 CD.. (Artículo: 127)". Esta sanción traerá cola, pues el brasileño se perdería también El Clásico ante el Fútbol Club Barcelona.
Castrín se queda con la amarilla
Tampoco iba a recurrir el Sevilla Fútbol Club la amarilla que vio Andrés Castrín en una de las jugadas más polémicas del encuentro. El zaguero de Riotorto zancadilleó a Roger Brugué cuando éste le había robado la bola en un momento de despiste, pues el atacante levantinista se encontraba fuera del terreno de juego al haber sido asistido, y Cordero Vega le dio luz verde para regresar al terreno de juego cuando el defensor sevillista se encontraba de espaldas y a escasos metros de la zona de entrada.





