Se suele decir que un partido con tantos goles (7) como el que disputaron Málaga y Real Sociedad es un gran choque, soliendo ser recordados por los giros de guion y emoción. Sin embargo, el de la tarde del domingo en La Rosaleda fue más bien un thriller malo. Una de estas películas que, sin argumento alguno pretenden entretener con constante acción, sorpresas, nuevos villanos, épicas peleas entre grandes multitudes y una innecesaria cantidad de efectos especiales pero que desde el primer instante se sabe quien va a ganar.
Un partido de tal vértigo no podía empezar de otra manera que con un gran gol en el inicio. Take Kubo avanzó desde su perfil y, tras un buen recorte, probó fortuna desde fuera del área. Y la encontró, pues impactó en un Pablo Martínez que acudió raudo a presionar y acabó cambiando de rumbo hasta la escuadra cruzada.
Sentó como un jarro de agua fría, el primero de la tarde, en Martiricos. Quiso el Málaga avanzar e igualar el marcador con la movilidad que ofrecía su doble punta, la primera vez que apareció de inicio en el curso, pero volvió a salirle cruz al perro flaco con más pulgas de la categoría. Niño fue a la disputa de un lance en el centro del campo y, al meter el pie derecho acabó otorgando una asistencia de un buen puñado de metros a Oskarsson, que se encontró de buenas a primeras solo ante Alfonso Herrero y lo batió a placer.
Se vivieron desde ese tanto del nórdico hasta el descanso momentos desagradables, con pitos y un runrún de alto volumen cuando circulaban los locales, sin poder llegar a concretar remates de peligro ante una hinchada ya desesperada ante la falta de resultados y sensaciones.
En la segunda mitad se desató la fiesta para el espectador neutral. Anotó Adrián Niño un gran gol tras un buen balón de Pablo Martínez. El de Rota sigue demostrando su idilio con el gol a pesar de la pobre situación del conjunto de Funes con un gran remate de primeras.
Cinco minutos duró la esperanza, pues mientras el Málaga necesita acumular una ingente cantidad de acercamientos para ya no marcar sino generar peligro, sucede a la inversa en el otro lado del campo. Anotó un homenajeado Mikel Oyarzabal con la facilidad del que lo hace en el patio del recreo con los chicos de tres cursos menos. Sin despeinarse, con un certero zurdazo. Y otra vez dos abajo los de casa.
La Real Sociedad de 'Rino' Matarazzo es un equipo que está acostumbrando a disputar montañas rusas por partidos, teniendo múltiples ingredientes picantes sus encuentros. Con ello se entiende un nuevo gol malaguista, en esta ocasión de Pablo Martínez, a la salida de un córner tras haber perdonado varias ocasiones clamorosas en la antesala del mismo.
Se volvió a poner a tiro el equipo de Funes y La Rosaleda alentó hasta la extenuación creyendo en las tablas, pero en esta ocasión no duró ni un mísero minuto. En otra jugada de pasmosa facilidad, los donostiarras se encontraron ante la meta de Herrero sin inmutarse y volvió a ser Oyarzabal, que hasta la fecha no se había estrenado en la temporada, el que besó la red.
Este golpe sí que acabó siendo palmario al recibirlo un equipo blanquiazul que no sabía de donde le estaban viniendo. El último clavo al ataúd del duelo se lo ajustó Gonçalo Guedes en una llegada realmente descriptiva del partido. Los realistas, con insultante sencillez, llegaron al último tercio y tras rematar al larguero, el balón quedó botando y fue un visitante, en este caso el portugués, el que se adueñó de la pelota para hacer el quinto y definitivo.
Con esto acabó un thriller malo, de los que meten acción y efectos especiales a tutiplén pero que se sabe desde el primer minuto quien va a salir victorioso. Entre tanto, el clima de crispación en La Rosaleda vio más la luz que nunca tras encajar una sonrojante goleada. Cánticos que, si bien no fueron seguidos por la mayoría de los asistentes, se dirigieron hacia Loren Juarros y los fichajes. Una semana más, el Málaga sigue sin vencer y buscará hacerlo en Vitoria el próximo viernes frente al Alavés.
Ficha técnica:
Málaga CF (2): Alfonso Herrero; Rafita, Recio, Calero, Salinas (Aznou 46'); Larrubia (Joaquín 68'), Izan (Ramón 46'), Dotor (Dani Lorenzo 64'), Pablo Martínez; Niño (Puga 82') y Chupe.
Real Sociedad (5): Remiro; Héctor Fort (Zubeldia 61'), Jon Martín, Sarr, Aihen Muñoz (Sergio Gómez 71'); Kubo (Ochieng 71'), Gorrotxategui, Carlos Soler, Barrenetxea (Guedes 61'); Oskarsson (Marchal 79') y Oyarzabal.
Goles: 0-1, Takefusa Kubo (3'), 0-2, Oskarsson (26'), 1-2, Niño (54'), 1-3, Oyarzabal (59'), 2-3, Pablo Martínez (66'), 2-4, Oyarzabal (67') y 2-5, Guedes (73').
Árbitro: Luis Bestard Severa en el campo. Amonestó a Jon Martín (37') y a Sarr (62').
Árbitro VAR: Iván Caparrós Hernández.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 9 de LaLiga EA Sports disputado en el Estadio de La Rosaleda ante 27.935 espectadores.




