Dos de las notas positivas del empate a tres ayer en el Ciutat de Valencia para el Sevilla fueron, por un lado el mero de hecho de marcar tres goles fuera de casa y por otro, el estreno goleador de dos futbolistas. Hasta el día de ayer, el Sevilla a pesar de ir quinto, era el décimo equipo en cuánto a goles a favor. Tras los tres de anoche, no hay ningún club que este por debajo de los de Nervión en la clasificación que sume más tantos que ellos. Un total de 13. Una media de 1,6 goles por partido. Llama la atención que 8 de esos 13 los haya firmado como visitante, y solo 5 delante de su afición.
Otra de las características de este cuota goleadora es que está muy repartida. Hasta 11 futbolistas suman ya un tanto en su casillero goleador. Esto por un lado es positivo, porque el equipo no depende de ninguna figura concreta para batir al portero contrario. Pero, por otro lado es significativo de que no hay ningún jugador enrachado de cara a puerta. Ayer les tocó estrenarse a dos futbolistas más: Robbie Ure y Félix Correia.
Solo dos futbolistas suman más de un gol
El delantero escocés completó uno de los mejores partidos desde que aterrizara en el Sevilla. Gol y asistencia. Importante sobre todo el primero, ya que era una de sus asignaturas pendientes. Además cada partido sin marcar, supondría más presión para el delantero que veía como tanto Isaac como Stassin sí se habían estrenado en Liga. Por su parte, Félix Correia va ganando cada vez mayor protagonismo. Ayer empujó a puerta vacía un balón que le dejó Ure de cabeza. El extremo portugués está creciendo cada partido, y con la de ayer es su segunda contribución de gol tras la asistencia a Fofana en el día del Barcelona.
Solo dos futbolistas han conseguido marcar más de un gol en estos ocho partidos: Isaac y Miguel Sierra. Casualmente, dos canteranos. El primero vio puerta el día del Athletic Club y anoche, que con un zurdazo hizo despertar la ilusión a los sevillistas de que llevarse los tres puntos de Valencia era posible. Por su parte, Miguel Sierra hizo su primer gol ante el Atlético de Madrid. Un tanto que valió de poco, en la derrota por 1-3. Pero su segundo gol si que fue efectivo y amortizado. Fue ante el Deportivo, el único tanto del partido y que valió para sumar de tres.





