La selección suiza sumó tres puntos importantes para acariciar con la yema de los dedos los dieciseisavos de final. El combinado helvético, que llegaba al segundo duelo con dudas tras no haber sido capaz de sacar adelante su test inaugural ante una débil Catar, tuvo que sudar de lo lindo para llevarse la victoria y necesitó del talento de Rubén Vargas -gol y asistencia- para desatascar un partido que llegó con 0-0 al último cuarto de hora. Ricardo Rodríguez volvió a ser titular y completó los 90', mientras que Djibril Sow tuvo minutos y provocó el penalti que dio lugar al 4-1.
Ricardo Rodríguez, un fijo en el carril izquierdo
Ricardo Rodríguez fue el único de los tres representantes 'sevillanos' que partió como titular en el segundo duelo mundialista del cuadro helvético. El lateral del Real Betis -termina contrato el próximo 30 de junio- es un fijo para su seleccionador y no tiene rival en su posición.
Su partido, en cuanto a números se refiere, no fue nada del otro mundo. Cumplidor, mejor en ataque que cuando viste la camiseta verdiblanca y solvente en defensa en un partido donde fueron los suizos quienes llevaron el peso. Ricardo tuvo un 60% de éxitos en duelos (3/5), un 67% de entradas ganadas (2/3), un 85% de pases completados (51/60) y 7 conducciones progresivas, lo que habla mucho y bien de su amenaza constante en ataque.
Vargas y Sow, revulsivos y claves en el triunfo
Los internacionales del Sevilla FC, a diferencia de Ricardo, tuvieron que esperar su oportunidad desde el banquillo. Vargas fue una de las grandes sorpresas en el once, puesto que tras comenzar siendo titular ante Catar dejó su lugar en el campo a Rieder en un cambio de dibujo del seleccionador. Sow, por su parte, debutó en el Mundial tras no contar con minutos en el primer partido.
Ambos saltaron al campo en el 71' de juego y fueron importantes en el triunfo. Tan solo tres minutos de salir al terreno de juego, Vargas puso un centro al área que, tras un despeje de la defensa, aprovechó Manzambi -quien también entró desde el banco- para poner el 1-0. No contento con eso el extremo del Sevilla FC anotó su primer tanto en el Mundial tras rematar de primeras un servicio de Embolo desde el interior del área y en el 90' sirvió para que Manzambi hiciese el 3-0 y matase el choque.
Djibril Sow también se quiso sumar a la fiesta helvética y, tras el gol de Mahmic en el 93' para el combinado bosnio, provocó una pena máxima que, a la postre, sirvió para que Xhaka -que le quitó el penalti a Rubén Vargas- anotase el definitivo 4-1 que sirve para que la selección suiza se quede muy cerca del pase a la siguiente ronda mundialista.






