Antony apenas ha jugado dos derbis sevillanos y ha vivido otro desde la grada en el año y medio que lleva siendo futbolista del Real Betis. Tiempo de sobra para que se haya dado cuenta del impacto que tienen en la ciudad los partidos entre el Betis y el Sevilla. Así, ha mostrado la perplejidad que siente ante la magnitud de estos partidos en una entrevista con el pódcast brasileño Podpah.
En este sentido, Antony ha calificado el derbi sevillano como algo “surreal”, al mismo tiempo que ha explicado su asombro: "Allí la rivalidad es fuerte, es un nivel... Ves a la afición del otro lado de la calle gritándote cosas... ¿Sabes cómo es cuando solo hay dos clubes? La cosa se vuelve mucho más intensa. La ciudad se paraliza. Allí, para que te hagas una idea, cuando hay un derbi, la ciudad es totalmente diferente. La ciudad vive el derbi. Se respira un ambiente un poco hostil. Y entonces, un día antes del partido, hay entrenamiento abierto en el estadio; en el último entrenamiento había como 30.000 aficionados".
Del mismo modo, ha llevado el derbi al terreno de los entrevistadores con una comparativa para explicar mejor lo que simboliza para Sevilla: "Como Palmeiras y Corinthians".
HACER HISTORIA
En cuanto a la clasificación a la Champions League para la temporada que viene, ha explicado cómo se vivió desde dentro, tanto él en sus carnes como la gente que le rodeaba, a la vez que resalta que jugar la máxima competición europea con el Betis, tiene algo diferente: "Había empleados del club llorando, diciendo: 'Hoy es el día más feliz de mi vida'. Tenía ganas de llorar también. Me agarraban de la cara y me decían: 'No lo entiendes, no lo entiendes', pensaba caramba... Ya había jugado la Champions antes, pero con el Betis es especial; la gente es muy fanática".
Del mismo modo, ha reivindicado el resto de marcas históricas que ha roto con el Betis: "Jugamos una final de la Conference League, algo que el club nunca había conseguido. Llegamos a unos cuartos de final de la Europa League; tampoco lo habían logrado antes. Además, nos clasificamos para la Champions League, después de 21 años".
LAS LÁGRIMAS DE UN CAMPEÓN
Respecto a lo que más le sorprendió tras lograr la clasificación a la Champions, ha reconocido que fue "ver a Isco, que ha ganado cinco Champions, llorando". De la misma manera, ha valorado cómo es como futbolista, al mismo tiempo que como persona: "Es un gran compañero. Muy buena gente. Me escribe mensajes constantemente. Además, juega un fútbol increíble".
ENAMORADO DE SEVILLA
A su vez, a la hora de hablar de su futuro, ha destacado lo feliz que es en el Betis: "Estoy muy feliz. Tengo contrato con el club. Nadie sabe qué pasará mañana, pero estoy disfrutando muchísimo. He aprendido a amar de verdad el lugar. Allí se vive de maravilla y mis hijos están encantados de vivir allí".






