Mientras buena parte de la plantilla del Real Betis Balompié disfruta ya de sus vacaciones tras una exigente temporada, Isco Alarcón ha optado por prolongar su trabajo durante unas semanas más. El capitán verdiblanco ha decidido aplazar su descanso con el objetivo de llegar en las mejores condiciones posibles al inicio de la pretemporada y afrontar con garantías un curso ilusionante marcado por el regreso del cuadro heliopolitano a la UEFA Champions League.
El futbolista malagueño continúa ejercitándose en la Ciudad Deportiva Luis del Sol siguiendo un plan específico de recuperación física. La intención es aprovechar estas semanas para seguir ganando sensaciones y dejar atrás definitivamente los problemas físicos que han condicionado gran parte de la temporada 2025-26.
La campaña recién finalizada ha sido una de las más complicadas de la carrera de Isco en cuanto a lesiones. El centrocampista sufrió una fractura de peroné durante la pretemporada y, cuando parecía haber superado ese contratiempo, un golpe fortuito con Sofyan Amrabat provocó una lesión de tobillo que llegó a poner en duda incluso su continuidad como futbolista profesional. Meses después, y tras un largo proceso de recuperación, el internacional español pudo regresar a los terrenos de juego en el tramo final del curso.

ISCO FUE CLAVE EN LAS ÚLTIMAS JORNADAS
Pese a las dificultades, el mediocentro malagueño volvió a tener protagonismo en los últimos encuentros ligueros y contribuyó a que el equipo verdiblanco certificara una histórica clasificación para la próxima edición de la Liga de Campeones. De hecho, su presencia en el vestuario y sobre el césped volvió a ser un factor importante para un equipo que cerró la temporada alcanzando uno de sus grandes objetivos.
La hoja de ruta elegida por el malagueño recuerda a la que siguió el pasado verano Héctor Bellerín. El lateral también retrasó sus vacaciones para completar su recuperación física y terminó firmando una de sus mejores campañas desde su regreso al conjunto de Heliópolis. En el Real Betis confían en que el plan tenga un resultado similar con su capitán.
El principal objetivo de Isco pasa ahora por eliminar completamente las molestias que todavía arrastra en el tobillo y recuperar su mejor versión física. El futbolista quiere llegar al arranque de la pretemporada con el máximo ritmo posible para liderar a un club que volverá a competir entre la élite europea más de dos décadas después.
A sus 34 años, el malagueño mantiene intacta la ambición. Después de superar meses especialmente duros y de convivir con la incertidumbre sobre su futuro deportivo, Isco ya tiene la mirada puesta en el próximo curso, donde espera volver a ser una de las grandes referencias del proyecto que dirige el 'Ingeniero'.






