La goleada del Real Betis Balompié ante Osasuna (5-2) dejó una preocupación inesperada en la entidad verdiblanca. Antony, que había comenzado el encuentro en el banquillo por unas molestias en el tobillo, terminó con un nuevo contratiempo físico que amenaza su presencia en el duelo de Champions League frente al Porto. El extremo brasileño disputó los últimos minutos del choque, pero acabó señalándose la zona del aductor izquierdo y con evidentes gestos de dolor.
La situación obliga a Manuel Pellegrini a permanecer pendiente de la evolución de uno de sus futbolistas más destacados. El técnico chileno explicó tras el partido que las nuevas molestias no guardaban relación con el problema que había condicionado la participación del atacante. La valoración definitiva quedaba en manos de los servicios médicos, que debían examinar al jugador para determinar el alcance de dicho contratiempo.
El calendario añade presión a la situación. El cuadro heliopolitano recibirá al conjunto portugués este miércoles, en una cita europea de especial importancia para los verdiblancos, que vuelven a disputar un partido de la máxima competición continental en casa después de 21 años. Además, el próximo fin de semana tendrán otro compromiso exigente en LaLiga frente al FC Barcelona.
De la precaución a una nueva incógnita
La suplencia de Antony ante Osasuna respondía a una decisión preventiva. El brasileño arrastraba molestias en el tobillo desde el encuentro frente al Deportivo de La Coruña y durante el parón internacional había seguido un plan de trabajo destinado a evitar contactos y situaciones que pudieran agravar el dolor.
Pellegrini optó por no incluirlo en el once inicial para concederle más tiempo de recuperación. El futbolista entró en el minuto 73 en sustitución de Rodrigo Riquelme, con la intención de aportar en el tramo final del encuentro. Sin embargo, la aparición de las molestias musculares cambió el escenario y dejó en el aire su disponibilidad para la próxima cita.
"Parece que sí tuvo una pequeña molestia muscular. No tuvo nada que ver con el tobillo", explicó el entrenador bético, que prefirió esperar a la evaluación médica antes de ofrecer más detalles. Por tanto, su presencia frente al Oporto dependerá de la evolución de las próximas horas y de los resultados de las pruebas.





