Carlos Álvarez pudo convertirse este verano en uno de esos reencuentros que ilusionan a una afición, pero la posibilidad de volver al Sevilla Fútbol Club nunca llegó a pasar de las especulaciones. El propio futbolista ha sido tajante al explicar que, pese a todo lo que circuló durante el último mercado, no existió ninguna propuesta formal del cuadro nervionense.
El centrocampista, actualmente en las filas del Club América, ha repasado su situación en una entrevista concedida a COPE Valencia y ha puesto punto final a los rumores que apuntaban a un posible regreso. Según explica el propio Álvarez, las redes sociales alimentaron durante semanas una opción que nunca llegó a concretarse.
"Se dijeron muchas cosas en redes sociales, mis amigos y familiares me lo pasaron, pero a la hora de la verdad no hubo nada", reconoció el futbolista. Una afirmación que despeja las dudas sobre un movimiento que, pese a generar expectación entre los sevillistas, no llegó a estar encima de la mesa de manera formal.
La entidad hispalense, además, mantenía una posición particular en la operación. El club conservaba un porcentaje de los derechos económicos del jugador desde su salida al Levante, por lo que su traspaso al fútbol mexicano también tuvo repercusión económica en Nervión. Sin embargo, esa circunstancia no fue suficiente para que se produjera el esperado regreso.
El mediocentro tampoco esconde que le habría gustado que la historia fuese diferente. Formado en la cantera blanquirroja desde 2015, el jugador siempre ha mantenido un vínculo especial con el club y llegó a debutar con el primer equipo en la temporada 2022-23. Por ello, la posibilidad de vestir de nuevo la camiseta del Sevilla tiene un componente emocional que va mucho más allá de lo deportivo.
"No puedo negar que sería bonito volver al club de mi vida", señaló el futbolista, que, eso sí, se muestra satisfecho con el camino que ha tomado su carrera. Tras abandonar Nervión, encontró en el Levante el escenario necesario para crecer y asentarse en el fútbol profesional.
Ese rendimiento terminó llevándole al Club América este verano. El traspaso, cifrado en una cantidad cercana a los seis millones de euros, supuso un nuevo paso en la carrera de un jugador que todavía tiene 23 años y mucho margen para seguir evolucionando
Una segunda etapa en un futuro
Y aunque el regreso a la capital andaluza no se produjo esta vez, Carlos Álvarez no quiere cerrar esa puerta, ya que su presente está en México, pero el futuro podría volver a cruzar su camino con el del Sevilla FC.
"Si Dios quiere, y yo voy a poner todo de mi parte, y las cosas salen bien, seguro que habrá opciones en el futuro de todo", afirmó. Una declaración que deja abierta una posibilidad que este verano estuvo lejos de convertirse en realidad, pero que el protagonista de esta historia todavía contempla de cara a los próximos años.





