El Real Betis Balompié atraviesa una etapa de crecimiento que no se limita al terreno de juego. La entidad verdiblanca trabaja también en la expansión de su marca, en la búsqueda de nuevos mercados y en la creación de nuevas vías de ingresos, aunque con una premisa clara: mantener intacta la conexión con su afición.
Así lo ha explicado Emilio García Duarte en una entrevista concedida a los compañeros de Marca. El director general de Negocio del cuadro heliopolitano estuvo más de una década trabajando en la NBA y eso, entre otras cosas, le ha permitido comprobar de primera mano las particularidades del beticismo. De hecho, su conclusión es clara: la relación entre el club y sus seguidores tiene un componente especial.
"Esa pasión que existe en el aficionado del Betis es algo imposible de ver en otras latitudes del mundo y menos en el deporte estadounidense", asegura García Duarte. El dirigente destaca especialmente la fidelidad de una afición que, según explica, consigue que cualquier movimiento relacionado con el club trascienda rápidamente las fronteras de la capital andaluza.
La Cartuja, una etapa de aprendizaje
El traslado temporal a La Cartuja ha obligado a los de las 13 barras a tener que adaptar su modelo, pero también les ha permitido explorar nuevas posibilidades. García considera que el actual estadio está ofreciendo herramientas interesantes desde el punto de vista comercial, aunque deja claro dónde se encuentra el verdadero hogar del beticismo.
"El Benito Villamarín es y será siempre la casa de los béticos", afirma. La experiencia en La Cartuja, además, servirá para detectar qué aspectos pueden mejorarse antes del regreso al estadio verdiblanco.
El futuro Villamarín también tendrá una dimensión empresarial importante. Entre las opciones que maneja el club aparece el naming del estadio, una vía que García Duarte considera "una parte muy importante" por su capacidad para generar ingresos mediante un patrocinador principal.
La Champions League, un escaparate internacional
La clasificación para la máxima competición continental ha abierto además una ventana hacia mercados en los que la entidad bética busca aumentar su presencia, ya que el torneo permite al club ganar visibilidad internacional y acercarse a nuevas audiencias.
"La Champions te permite ser visible en mercados que para nosotros son muy importantes", explica el director de Negocio, que pone como ejemplos Brasil, China o Irlanda. Precisamente este último país está teniendo un protagonismo especial gracias a Troy Parrott.
El delantero irlandés se ha convertido en uno de los grandes focos de atención comercial desde su llegada al club. "Estamos viendo una actividad increíble", señala García Duarte, que habla de un auténtico “boom” en las ventas de camisetas, las redes sociales y las iniciativas procedentes de Irlanda.
El objetivo, mientras tanto, pasa por mantener una línea de crecimiento sostenible, dado que el Real Betis pretende ampliar sus fuentes de ingresos y llegar a nuevos aficionados sin perder aquello que, según García Duarte, diferencia a la entidad: una comunidad local con una identidad y una pasión difíciles de replicar.





