Hay fechas que el fútbol convierte en algo más que un número en el calendario y el 7 de octubre es una de ellas para el sevillismo. Hace dos décadas, Antonio Puerta alcanzaba uno de los grandes objetivos que persigue cualquier futbolista: vestir la camiseta de la Selección Española de Fútbol.
Aquel día, en el estadio Råsunda de Solna, el canterano del Sevilla Fútbol Club recibía la llamada de Luis Aragonés para enfrentarse a Suecia en un encuentro correspondiente a la clasificación para la Eurocopa de 2008. Puerta no partió de inicio, pero el seleccionador tenía claro que había llegado el momento de darle una oportunidad.
Con 'La Roja' por debajo en el marcador, Aragonés movió el banquillo después del descanso. En el minuto 52, Joan Capdevila dejó su sitio al sevillano, que saltó al césped para disputar los primeros minutos de su carrera con el combinado nacional absoluto. Fueron 38 minutos que, con el paso del tiempo, adquirieron un valor todavía mayor.
España terminó perdiendo aquella noche por 2-0, pero el resultado quedó en un segundo plano dentro de la historia personal de Puerta. Aquel estreno era la recompensa a una irrupción que ya había comenzado a llamar la atención mucho más allá de Nervión.
Puerta tenía entonces apenas 21 años y formaba parte de un cuadro nervionense que empezaba a vivir una de las etapas más brillantes de su historia. Meses antes había sido protagonista de la conquista de la Copa de la UEFA en Eindhoven y su crecimiento parecía no tener techo. De hecho, en las categorías inferiores de España también había dejado muestras de su potencial.
Todo apuntaba a que aquel debut podía ser el primero de muchos partidos con España. Sin embargo, el destino quiso que no fuera así, ya que durante aquel mismo parón, el combinado nacional también se enfrentó a Argentina, aunque la leyenda del Sevilla no tuvo minutos.
Pocos meses después, España lograría clasificarse para la Eurocopa de 2008. El torneo de Austria y Suiza terminaría convirtiéndose en el inicio de una de las épocas más gloriosas del fútbol español, pero Puerta ya no pudo formar parte de ella.
Homenaje de Sergio Ramos
Su fallecimiento en agosto de 2007 dejó incompleta una trayectoria que apenas estaba comenzando a alcanzar su techo. Sin embargo, su vínculo con la selección no desapareció. Sergio Ramos, uno de sus grandes amigos, se encargó de mantener viva su memoria durante sus años con España. El defensa llevó el dorsal 15, el mismo que Puerta había lucido en su debut, y también le rindió homenaje en numerosas ocasiones.
Dos décadas después, aquel partido frente a Suecia continúa siendo uno de los capítulos más especiales de la carrera de Antonio Puerta. No por la cantidad de minutos disputados ni por el resultado, sino por lo que representó: la confirmación de que aquella zurda que ya había enamorado a Nervión también estaba preparada para conquistar el fútbol internacional.
El tiempo ha pasado, pero su figura permanece. En el Sevilla FC, en la selección y, especialmente, en la memoria de todos aquellos que disfrutaron de su fútbol.





