Isco Alarcón vuelve a disfrutar sobre el césped, aunque todavía tiene margen para recuperar su mejor versión. El capitán del Real Betis Balompié, protagonista en el último triunfo verdiblanco, se mostró satisfecho por los tres puntos y por la evolución del equipo, pero también reconoció que aún no ha alcanzado su plenitud física después de un largo periodo alejado de los terrenos de juego.
"Espero que sí, que haya pasado ya lo peor", explicó el malagueño al ser preguntado por su estado. El futbolista admitió que todavía no está al cien por cien, aunque aseguró encontrarse mucho más cerca de conseguirlo. El parón le ha permitido continuar con su puesta a punto y avanzar en una recuperación que le ha llevado más tiempo del esperado. "Si me dicen al final de la temporada pasada que iba a estar así de bien, no me lo hubiese creído", reconoció.
Su regreso supone una noticia positiva para el conjunto dirigido por Manuel Pellegrini, que vuelve a contar con uno de sus futbolistas más determinantes. Isco también quiso poner en valor el recibimiento de la afición, que le dedicó una sonora ovación cuando abandonó el terreno de juego. "Es un orgullo enorme poder representar a este club como capitán", afirmó, antes de expresar su deseo de que el equipo disfrute de una gran temporada.
Autocrítica pese a la victoria
Más allá de la satisfacción por el resultado, el centrocampista no escondió uno de los aspectos que el cuadro heliopolitano debe mejorar. El equipo sufrió un bajón de rendimiento después de marcar su tercer gol, una circunstancia que permitió al rival ganar protagonismo durante una fase determinada del encuentro. De hecho, el Osasuna estuvo cerca de empatar el encuentro a tres.
"Somos conscientes de que eso no lo podemos permitir, y menos aquí en casa. Tenemos que corregirlo", señaló Isco. El capitán valoró la capacidad de reacción de sus compañeros, que volvieron a encontrar el camino del gol, aunque insistió en que el equipo debió controlar mejor ese tramo del partido.
El malagueño también destacó la importancia de seguir haciéndose fuertes como locales y de mantener una línea ascendente. "No creo que sea cuestión de suerte, sino de trabajo", apuntó. De hecho, el jugador subrayó que el objetivo debe ser ofrecer una versión mejor en cada jornada.
Un vestuario preparado para competir
Isco evitó marcar metas concretas en la clasificación y prefirió centrarse en el siguiente compromiso. Pese a reconocer el potencial de la plantilla, considera fundamental no perder la perspectiva y mantener la exigencia diaria. "Tenemos un equipazo y tenemos que demostrarlo", afirmó. Para el capitán, cuando el equipo reduce su intensidad, cualquier rival puede ponerle en dificultades.
La próxima cita ante el Porto en la UEFA Champions League centra ahora la atención del vestuario, que afronta el calendario con la intención de seguir creciendo también en Europa. El futbolista insistió en la importancia de avanzar paso a paso y no dejarse llevar por las expectativas que ha despertado el buen rendimiento verdiblanco.
Por último, Isco celebró el debut de Morante, que además logró marcar, y destacó el talento del canterano, al que considera un futbolista con mucho futuro. También puso el foco en la amplitud de la plantilla, una de las grandes bazas que tiene el Real Betis para afrontar una temporada exigente.
"Es un lujo que podamos hacer prácticamente dos onces sin saber distinguir cuál es el titular y cuál es el suplente", explicó. Para el capitán, que todos los jugadores estén preparados para aportar cuando les llegue la oportunidad puede marcar la diferencia en el recorrido del equipo.




