El estamento arbitral ha decidido dar un paso más en su apertura al resto del mundo del fútbol. Los árbitros hablarán una vez finalicen los partidos. Una decisión revolucionaria y que rompe con el hermetismo que ha caracterizado siempre al tercer agente de los terrenos de juego. Aunque eso sí, concuerda con la línea de apertura que están llevando a cabo en los últimos años. Ahora se les escucha en las previas de los partidos, dan ruedas de prensa antes de la final de la Copa del Rey, explican las jugadas polémicas de la jornada en el programa Tiempo de Revisión o emiten un compactado del partido grabado desde la REFCAM.
Una noticia que ha adelantado DAZN, una de las televisiones con derechos de la competición. A pesar de la contundencia del decisión, no ha sido tomada a la ligera, sino que lleva meditándose desde hace varios meses. La Liga lleva tiempo detrás de los colegiados para convencerlos de que acepten esta propuesta. Tras el Clásico las partes implicadas se reunieron y llegaron finalmente a la conclusión de dar el paso adelante.
Solo un árbitro por jornada
La medida de momento no es completa, y es que, no hablarán los diez árbitros que piten cada jornada. Las televisiones con derechos solo podrán entrevistar en el post a un árbitro por jornada una vez finalice el encuentro. Una medida que entrará en vigor en esta misma jornada. Incluso se conoce el partido del que saldrá el primer árbitro que hable: el derbi vasco entre Athletic Club y Real Sociedad.
Eta decisión tiene una compensación económica para la los árbitros. La Liga repartirá un bote de medio millón de euros a repartir entre los árbitros como concepto de bonus audiovisual por comparecer tanto antes como después de cada encuentro. Lo que supone que el sueldo de los trencillas de Primera División ascienda a los 300.000 euros por temporada. El pacto está cerrado siempre y cuando el colectivo arbitral cumpla con los dos requisitos impuestos por La Liga: las acciones “deben estar dirigidas a mejorar el valor del producto audiovisual del fútbol español” pero con el fin de “proteger y fomentar la buena la imagen del arbitraje”.





