El Málaga CF no tuvo jornada de descanso este martes y aprovechó la mañana para realizar una sesión diferente a la habitual. El primer equipo blanquiazul compartió entrenamiento con el Atlético Malagueño en el Anexo de La Rosaleda, una jornada que sirvió para continuar con el trabajo tras el encuentro disputado la noche anterior frente al Deportivo.
La sesión estuvo dirigida conjuntamente por Juanfran Funes y Francis Bravo, responsables de los banquillos del primer equipo y del filial respectivamente. Ambos mantienen una relación profesional desde hace varios años y volvieron a trabajar juntos en una dinámica que permitió a los futbolistas de ambas plantillas compartir espacio y ejercicios.
Este tipo de sesiones no es habitual después de un partido, ya que el día posterior a un encuentro suele estar destinado principalmente a la recuperación de aquellos jugadores que acumularon más minutos. Sin embargo, la fórmula cobra especial sentido en un Málaga que mantiene una apuesta firme por el crecimiento de sus jóvenes.
El cuadro boquerón ha encontrado en los últimos tiempos una fuente importante de talento en su cantera y este tipo de entrenamientos permiten a los jugadores del Atlético Malagueño trabajar junto a futbolistas con mayor experiencia y, al mismo tiempo, mantenerse cerca de los planes del cuerpo técnico del primer equipo.
Ausencias
No todos los integrantes de la plantilla pudieron participar en la sesión. Aaron Ochoa, Adrián Niño, Fernando Calero, Moussa y Diego Murillo continúan trabajando al margen debido a sus respectivas lesiones y siguen con sus procesos de recuperación. Cabe destacar que sus regresos a la dinámica colectiva dependerán de la evolución de cada uno.
Próximo partido
El entrenamiento también sirvió para empezar a cambiar el foco hacia el próximo compromiso liguero. El Málaga tendrá este miércoles una jornada de descanso y regresará al trabajo el jueves para comenzar a preparar una de las visitas más exigentes de la temporada: el duelo ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu.






