El nombre de Marcos Assunção continúa ocupando un lugar privilegiado en la memoria del beticismo. Su extraordinario golpeo de balón y su protagonismo en una de las etapas más exitosas del club lo convirtieron en uno de los futbolistas más queridos por la afición verdiblanca. Años después de colgar las botas, el brasileño ha vuelto a mirar atrás para recordar una etapa que, según reconoce, marcó su vida tanto dentro como fuera del terreno de juego.
En una entrevista concedida a los compañeros de El Correo de Andalucía, el excentrocampista confesó que su salida del Real Betis en 2007 sigue siendo uno de los episodios más dolorosos de su carrera. Assunção explicó que recibió la noticia de que debía abandonar el club porque el entonces entrenador, Héctor Cúper, no contaba con él, una decisión que todavía le resulta difícil asumir.
El brasileño aseguró que abandonó la capital andaluza completamente destrozado. Reconoció que el viaje de despedida estuvo marcado por la tristeza y que nunca imaginó tener que dejar un lugar en el que se sentía plenamente integrado. “El Betis era mi casa”, resumió el exfutbolista, dejando claro que el vínculo emocional con el club permanece intacto.

COSAS POSITIVAS DURANTE SU ETAPA EN EL BETIS
Más allá de ese amargo recuerdo, el exjugador también quiso destacar todo lo positivo que vivió durante sus cinco temporadas en Heliópolis. Explicó que la relación con sus compañeros trascendía el fútbol y que el ambiente del vestuario fue una de las claves de aquellos años, recordando las reuniones y cenas que compartían con frecuencia fuera de la ciudad deportiva.
El exinternacional brasileño también tuvo palabras de reconocimiento para los técnicos con los que trabajó mientras defendió las 13 barras. Mostró un agradecimiento especial hacia Lorenzo Serra Ferrer, al que describió como una figura de referencia para toda la plantilla. Según recordó, la exigencia del técnico balear era máxima y esa disciplina contribuyó al crecimiento competitivo del equipo.
COMIENZO EN EL MUNDO DEL FÚTBOL
Durante la conversación, Assunção repasó además sus inicios, marcados por una infancia de sacrificios. Contó que comenzó a trabajar con apenas 12 años para ayudar a su familia y que, gracias al esfuerzo y a las interminables horas dedicadas a perfeccionar su golpeo de balón, logró abrirse camino hasta convertirse en uno de los mejores especialistas a balón parado de su generación.
Casi veinte años después de su marcha, el brasileño mantiene intacto su cariño por Sevilla y por el Real Betis, un club que, según sus propias palabras, ocupa un lugar imposible de reemplazar en su trayectoria personal y profesional.







