El nombre de Ivan Rakitic perdurará en el imaginario del sevillismo hasta el final de sus días. Más sevillano que croata, el exjugador del Sevilla Fútbol Club se siente uno más en la que considera su casa, lugar de nacimiento de su mujer y de una familia con la que ahora, tras haber colgado las botas y haber finalizado su primer periplo en los despachos, puede pasar todo el tiempo que no tenía cuando era futbolista. A las puertas del encuentro entre España y Croacia que habrá de disputarse el próximo martes 29 de septiembre en el Ramón Sánchez-Pizjuán, el mediocentro ha atendido a los medios oficiales del club en una entrevista muy personal donde ha desvelado múltiples detalles de su etapa en Nervión.
De la nada al todo
Uno de los momentos que ha recordado en su charla con Roberto Arrocha es el momento en el que lo nombran capitán del Sevilla: "Cuando me dan el brazalete, hablé con Unai y Monchi. Sabía que la responsabilidad que me iba a comer era una locura, porque lo malo iba a ser también culpa mía". "El camino no era el más cómodo, pero era el momento por lo que me transmitían la ciudad y la afición desde el primer día", recuerda un Rakitic que asegura haber pasado "momentos difíciles, como cuando me lesioné al principio, el Sevilla recibió una oferta del Rubin Kazan y me estaban empujando a salir. Yo no quería irme. Todos hablamos de cosas bonitas, pero también había momentos duros que pasar. Siempre intentaba hacerlo con mucha confianza y convencido de que, lo que iba a hacer, era lo mejor y lo correcto".
Con aquel brazalete, el croata terminaría levantando la UEFA Europa League del curso 2013/2014 en un día que considera "un antes y un después en mi carrera, por eso cuando me preguntan por el título más importante, aunque cada uno es importante y especial, digo que la Europa League de 2014. Por la temporada, el año o empezar con 16 jugadores nuevos". Rakitic sabe considera aquel título "el más emotivo" de una dilatada carrera, emocionándose aún así al rememorar lo vivido: "Ver las fotos me hace recordar muchas cosas. Son momentos para toda la vida, pero ese es el momento más importante de mis 20 años de carrera".
El del Manchester United, un día histórico
Cuestionado acerca de una de las últimas grandes noches del sevillismo, Ivan Rakitic asegura que "no se puede explicar" el ambiente vivido ante el Manchester United. "Si hablo de los mejores partidos de mi carrera, este está entre los tres mejores, no sólo por el resultado, sino por todo. El ambiente, el sentimiento... Recuerdo dos días antes del partido que ya sabía lo que iba a pasar. El jugador más barato del Manchester United en aquel momento valía 70 millones, una locura, pero estaba claro que no iba a poder aguantar. Era cuestión de tiempo que cayeran, como pasó con la Juve. Creo que el ambiente más espectacular que he podido vivir en mi vida fue el del Manchester, pero también porque viene un señor como José Luis Mendilibar y en una mañana nos convence de que les vamos a dar un meneo".
Sobre el técnico vasco, Rakitic solamente tiene palabras de agradecimiento por lo que hizo aquel año en el Sevilla Fútbol Club: "Él te decía que eras el mejor en lo tuyo y tú lo creías. Era su naturalidad. Por eso queda para mí entre las personas más importantes, porque ha sido capaz de levantar a un jugador, un equipo, una afición, un club y darle la vuelta de una manera increíble. Si en ese momento no llega a venir Mendi, no sé que hubiera pasado. Igual hubiera pasado lo mismo o mejor, pero no lo creo. Él era capaz de hacerte disfrutar el momento, a su manera natural. Me llemaba a su despacho para tomarnos una cerveza, tenía esa cercanía que era capaz de transmitir. Yo por Mendi me tiro de donde sea, como si me tengo que partir una pierna. Salimos a calentar y ya estaba todo casi lleno, mirabas al Manchester y sabías que no iban a dar dos pases seguidos. Nosotros no íbamos a parar, aquel día parecía que En-Nesyri tenía ocho piernas. Recuerdo los bichos que teníamos: a Erik (Lamela), Lucas (Ocampos)... Arriba apretando eran unas bestias. Aquel día hubo más de 40.000 personas en el césped, no once".





