Rubén Vargas afronta un verano especial. El futbolista del Sevilla Fútbol Club se encuentra concentrado con la selección de Suiza para disputar el que será el tercer Mundial de su carrera, mientras su futuro vuelve a situarse en el foco tras una temporada marcada por los altibajos colectivos del cuadro nervionense.
En una entrevista concedida al diario suizo Blick junto a su hermano Manuel, el atacante repasó sus primeros meses en la capital andaluza, donde aterrizó en el mercado invernal de 2025 procedente del Augsburgo. Pese a la complicada situación deportiva vivida por la entidad hispalense durante la última campaña, Vargas se mostró agradecido por la experiencia y destacó las particularidades de competir en un club con tanta exigencia.
“Aquí se respira una presión y una pasión diferentes”, explicó el internacional suizo, quien reconoció que tanto él como el resto de la plantilla esperaban una temporada más tranquila. Sin embargo, el extremo recordó que varios equipos históricos del fútbol europeo también han atravesado situaciones similares en los últimos años, demostrando la dificultad de mantenerse en la élite.

adaptarse a sevilla
Más allá del terreno de juego, Vargas también habló de su adaptación a Sevilla, ciudad en la que comparte residencia con su hermano Manuel. Ambos destacaron la calidad de vida de la capital andaluza y la estrecha relación que mantienen, hasta el punto de analizar juntos partidos y situaciones de juego una vez terminan los encuentros. El parecido físico entre ambos es tan evidente que Manuel bromeó con las confusiones que se producen cuando sale a la calle tras alguna derrota del equipo blanquirrojo.
el gran sueño de la carrera de rubén vargas
En clave deportiva, el atacante sevillista no escondió cuál es uno de los grandes objetivos que aún le quedan por cumplir en su carrera. “Quiero jugar la Champions League algún día”, confesó el protagonista de esta historia durante la entrevista. Una aspiración que también respaldó su hermano, convencido de que el extremo merece dar ese paso en el futuro.
Mientras tanto, el atacante sigue centrado en la cita mundialista con Suiza, aunque su estado físico continúa siendo objeto de seguimiento tras las molestias que le impidieron participar en el último amistoso de preparación. En su país confían en que pueda estar disponible para el debut mundialista y convertirse en una de las referencias ofensivas del combinado nacional.
A nivel de clubes, el extremo se ha consolidado como uno de los activos más valiosos que hay dentro de la plantilla blanquirroja. Durante la temporada 2025-26 disputó 25 encuentros oficiales, firmando tres goles y seis asistencias. Un rendimiento que, unido a su juventud, proyección internacional y si las lesiones se lo permiten, lo ha convertido en uno de los perfiles más atractivos que tiene el Sevilla en este mercado de fichajes.







