Rubén Vargas vuelve a encontrar motivos para sentirse importante en el Sevilla Fútbol Club. Después de una primera parte de temporada marcada por los problemas físicos y la falta de continuidad, el internacional suizo empieza a dejar atrás las dificultades que le habían impedido mostrar su mejor versión. Su actuación ante el Sporting de Hortaleza, en la Copa del Rey, supuso un nuevo paso en su recuperación y tuvo un premio especial: volver a marcar con la camiseta nervionense después de casi un año.
El extremo fue uno de los protagonistas del triunfo sevillista en el torneo copero. Partió como titular y aprovechó la oportunidad para mostrar su capacidad de desborde y su implicación en el juego ofensivo. Su recompensa llegó con el tercer tanto del encuentro, al culminar una acción que inició Peque con un pase que Vargas convirtió en gol. Una celebración que puso fin a una espera de 355 días, desde aquel 8 de noviembre de 2025 en el que había conseguido su último tanto oficial.
Su regreso no ha sido inmediato. Las molestias físicas, especialmente los problemas en la rodilla, le han obligado a avanzar poco a poco y han condicionado su participación durante los últimos meses. Sin embargo, Luis García Plaza siempre ha mantenido la intención de recuperar al futbolista. El técnico madrileño ha confiado en sus posibilidades desde su llegada y ha buscado la manera de devolverle progresivamente a la dinámica competitiva.
La confianza de García Plaza empieza a dar resultados
El entrenador ya había dejado claro que Vargas era una pieza importante para sus planes. A medida que el jugador ha ido encontrándose mejor, el técnico madrileño le ha concedido oportunidades para recuperar ritmo. Fue titular ante el Real Madrid, aunque tuvo que quedarse en el vestuario al descanso al acusar la falta de actividad; posteriormente participó como suplente frente a Osasuna y volvió a entrar en el once en el compromiso copero.
La respuesta ante el Sporting de Hortaleza refuerza la apuesta del técnico. Más allá del gol, el suizo se mostró participativo y con ganas de aprovechar cada acción. Incluso protagonizó una disputa con Peque por lanzar el penalti que terminó convirtiendo el mediapunta catalán. Un detalle que refleja las ganas que tenía Vargas de volver a sentirse protagonista y reencontrarse con el gol.
Su recuperación también supone una noticia importante para la entidad hispalense de cara a los próximos compromisos. La baja de Miguel Sierra hasta el próximo año deja un espacio en las bandas y aumenta la competencia por los puestos de ataque. Vargas tendrá que pelear por un sitio con Ejuke, mientras Félix Correia se mantiene como una de las alternativas habituales en el costado contrario. Alfon también busca hacerse un hueco después de su buen rendimiento en Copa.
De los rumores de salida a una nueva oportunidad
La situación del extremo ha atravesado diferentes etapas desde su llegada al equipo blanquirrojo, en enero de 2024, procedente del Augsburgo. Su importancia dentro de la plantilla y su elevada ficha no impidieron que el club valorase una posible salida por motivos económicos. Durante los últimos mercados se habló de su futuro e incluso hubo interés de equipos como Olympiacos, aunque ninguna operación terminó concretándose.
El Sevilla FC tampoco estaba dispuesto a desprenderse del futbolista por cualquier cantidad. Finalmente, Vargas continuó en Nervión y ahora parece dispuesto a recuperar el lugar que había perdido por culpa de las lesiones. De hecho, su gol ante el Sporting de Hortaleza puede ser un punto de inflexión para un jugador que necesita continuidad y que todavía tiene mucho que ofrecer.
García Plaza ha insistido en su confianza y el suizo comienza a responder sobre el césped. El reto ahora será mantener las buenas sensaciones, sumar minutos y convertir este regreso goleador en el comienzo de una etapa más regular. En un momento en el que la entidad hispalense necesita alternativas ofensivas, Vargas vuelve a presentarse como una opción real para el entrenador.




