- El técnico analiza su salto al fútbol ruso, su experiencia en la entidad hispalense y su visión sobre figuras como Jesús Navas o Mendilibar
Juan Díaz atiende en exclusiva a Zona Mixta desde Moscú, donde lidera el proyecto del Rodina tras su paso por la cantera del Sevilla Fútbol Club. El técnico sevillano repasa su decisión de salir del club hispalense, su adaptación al fútbol ruso y el crecimiento de su equipo, además de dejar reflexiones sobre nombres propios como Jesús Navas, Sergio Ramos o Mendilibar y la situación actual del cuadro nervionense.
¿Cómo se encuentra?
«La verdad es que estoy muy feliz, tanto yo como los locos que me acompañaron en esta aventura. Estamos muy contentos. Nos hemos encontrado un club muy familiar que nos ha dado todo desde que llegamos, todas las facilidades. Es un sitio complicado porque vienes sin idioma, no conoces el fútbol ruso ni la cultura, que es muy diferente a la nuestra. Pero el club nos ha acogido desde el primer día y ha puesto a muchas personas a nuestra disposición para hacernos la vida más fácil, tanto en lo personal como en lo profesional. Estamos realmente felices».
¿Cómo aceptó el proyecto?
«Es una historia curiosa. Siempre digo que la verdadera valentía no fue venir aquí, sino decir adiós al Sevilla sin tener absolutamente nada. Cuando salgo del club, no es para ir directamente a Rusia. Llega un momento en el que siento que necesito algo más, que mi etapa allí había terminado y que debía buscar lo que siempre había soñado».
«Decidí irme a casa y esperar una oportunidad. Fueron meses complicados, porque después de tantos años trabajando es difícil estar parado y ver cómo pasan los días sin encontrar el lugar adecuado. Hasta que recibí un mensaje de Víctor Orta, que me habló de la posibilidad de venir aquí. Me preguntó si estaba dispuesto y, evidentemente, dije que sí».
«No miré ni el destino, ni el salario, ni nada. Solo me movía la ilusión de ser primer entrenador, que era lo que quería. A partir de ahí todo fue avanzando. Empezamos a dar forma al proyecto y fui llamando a gente de confianza para que me acompañara en esta aventura».
Contexto de la aceptación del proceso
«Al principio, no te voy a engañar, cuando vi que el destino era Moscú me sorprendió. Pensé si no habría otro sitio. Pero a los pocos minutos me autoconvencí. Entendí que era la oportunidad que estaba esperando y no me lo pensé más. Además, Víctor me transmitió buenas experiencias de su etapa aquí, lo que también ayudó a dar el paso».
Primeros meses en Rusia
«Cuando llegamos, el equipo estaba en una situación complicada, cerca del descenso y lejos de los puestos de promoción. Nuestro primer objetivo fue adaptarnos sin imponer cambios bruscos. No quisimos llegar arrasando con todo lo anterior, sino ir poco a poco, introduciendo ajustes progresivos».
«Entendimos que el contexto cultural es distinto y que había que respetarlo. Fuimos ajustando detalles, convenciendo al jugador con el trabajo diario y, además, los resultados comenzaron a acompañar. Eso hizo que el mensaje calara cada vez más».
«Antes del parón invernal ya habíamos logrado meternos en posiciones altas de la tabla. Durante ese tiempo sin competición, aprovechamos para reforzar nuestra idea de juego sin obsesionarnos con los resultados en los amistosos. Queríamos llegar fuertes al tramo final, y hasta ahora el equipo ha respondido incluso mejor de lo que imaginábamos».
Salto de la cantera del Sevilla a un primer equipo
«He tenido la suerte de pasar muchos años en cantera y también de vivir experiencias en la élite del fútbol español. Eso te permite aprender de muchos entrenadores y entender cómo es realmente el rol de un primer entrenador».
«Cuando se producen ciertos cambios en el club, yo ya sentía que había llegado mi momento. Lo hablé con mi familia y tenía claro que quería dar el salto. Aproveché al máximo el tiempo que me quedaba, aprendiendo y aportando todo lo posible, pero con la idea firme de buscar una nueva etapa en la que poder asumir más responsabilidad».
Importancia de Mendilibar
«Recuerdo perfectamente cómo surgió la posibilidad de trabajar con Mendilibar. Aquella noche recibí una llamada del preparador físico de su cuerpo técnico, con quien tengo muy buena relación, y me comentó que el club había contactado con él y que le gustaría contar conmigo».
«Para mí era un sueño. Desde pequeño, cualquier entrenador de cantera aspira a llegar al primer equipo del Sevilla, y esa oportunidad era algo muy importante en mi carrera».
«La situación fue curiosa, porque durante unas horas no hubo confirmación oficial y tuve que seguir con mi rutina con cierta incertidumbre. Finalmente, tras unos días, se concretó todo y pude incorporarme al primer equipo. Fue un paso clave en mi trayectoria y una experiencia que marcó mi crecimiento profesional».
Alineación del Sevilla en Old Trafford
«Mira, te voy a contar una anécdota porque es bastante curiosa. Esa semana, cuando me incorporo al primer equipo, Mendi se sienta conmigo y empieza a preguntarme cosas del club para empaparse bien. En una de esas me dice: ‘Juan, si tú tuvieras que decidir ahora, ¿a quién sacarías en Cádiz?’. Yo le empiezo a explicar un poco, dependiendo de su idea y de la carga de partidos que venían, porque teníamos Celta y luego Manchester».
«Cuando mencioné el Manchester, se quedó blanco y me dijo: ‘Ni me hables ahora mismo del Manchester’. El equipo no estaba bien y venían en un gran momento. Entonces yo le dije: ‘Te voy a decir una cosa, Mendi. Esa competición está enamorada de nosotros. Si algún día tiene que fallar un portero o equivocarse un árbitro, va a ser ahí. No la tires’. Seguimos hablando y, al final, cuando ganamos y pasamos por la zona de celebración, se dio la vuelta en el autobús, me abrazó y me dijo: ‘Me lo dijiste’».
«En Old Trafford él hizo lo que tenía que hacer. Era nuestra prioridad. Es verdad que en la primera parte nos pudieron hacer mucho daño, pero al final apareció ese punto especial que tiene el Sevilla en Europa. Luego el equipo fue creciendo y nos dio para llegar con todo en los momentos clave».
Camino de la Europa League
«Mis amigos y mi familia me decían que qué envidia haber vivido eso desde el banquillo, y yo les decía todo lo contrario, que la envidia la tenía yo. No es lo mismo estar abajo trabajando que en la grada disfrutando. El día del Manchester la gente lo vivió como un premio, como algo para disfrutar. En cambio, contra la Juventus ya se notaba la presión, porque la final estaba cerca y el ambiente era distinto, había más miedo a que se escapara».
«Nosotros dentro del banquillo no lo vivimos igual. Estás centrado en que no se te escape ningún detalle. Solo en los últimos minutos, cuando ya lo veíamos hecho, empecé a disfrutarlo como un aficionado más. Incluso me acuerdo de cantar bajito porque tampoco podíamos volvernos locos».
Lo que más le marcó de Mendilibar
«Yo fui a ver a Mendi al Eibar porque pensaba que era un entrenador al que se le etiquetaba mal. La gente dice que es defensivo, pero es todo lo contrario. Es un técnico súper ofensivo. Quiere que el equipo viva en campo contrario, presione arriba y sea agresivo. Pero más allá de lo táctico, lo que más me llevo de él es la persona. Es exactamente igual en rueda de prensa que en el vestuario, con los jugadores o con el cuerpo técnico. Es transparente, no tiene doble cara. Y eso en el fútbol es muy difícil de encontrar».
Relación con Diego Alonso
«Para mí, Diego es un entrenador que cuida hasta el más mínimo detalle. Y sinceramente, no sé si ha habido alguien con peor fortuna en el Sevilla que él. Si revisas los partidos que tuvimos, en muchos estuvimos más cerca de ganar que de perder, pero siempre pasaba algo en contra. Era como si todo se torciera en el momento clave».
«Recuerdo, por ejemplo, la previa del partido contra el Arsenal. Llegamos a la ciudad deportiva a las siete de la mañana y a la una de la madrugada del día siguiente seguíamos allí trabajando. Se dejaba la vida, nos hacía trabajar al máximo, pero al final en el fútbol manda la pelota y no siempre es justa».
Meses de transición en el Sevilla
«Fue una etapa muy dura, una montaña rusa. Veníamos de disfrutar mucho en el final de la temporada anterior y de repente volvimos a una situación complicada. Eso también fue uno de los motivos por los que decidí salir. Con tantos cambios de entrenadores, tu rol cambia constantemente. Uno te pide una cosa, otro otra diferente… y llega un momento en el que no sabes exactamente qué se espera de ti».
«Aprendes mucho, sí, pero también desgasta. Y yo ya sentía que necesitaba otro paso en mi carrera».
Importancia del balón parado
«El balón parado es muy relativo. Puedes trabajar horas y horas, pero si no tienes buenos lanzadores y buenos rematadores, no sirve de nada».
«Y al contrario también pasa. Yo he estado con un entrenador con el que no entrenábamos nada el balón parado, ni un minuto, y aun así metimos muchos goles porque había jugadores con mucha calidad».
«Al final, si centra bien Rakitić y remata bien Ramos, el trabajo se hace mucho más fácil».
Sergio Ramos
«Al final estamos aquí, somos prácticamente todos sevillistas en el cuerpo técnico, quitando a uno, que a ver si lo cambiamos o lo mandamos para allá».
«Vivimos el día a día y escuchamos todo. Es una situación compleja de la que se lleva hablando bastante tiempo, no solo con Sergio, también con otros posibles compradores. Desde la distancia poco puedo decir».
«Lo único que tengo claro es que todos los que sentimos el sevillismo queremos que lo que pase sea lo mejor para el club».
Jesús Navas
«En su estado es mucho más que un jugador: es persona, compañero y un capitán en silencio por su forma de ser. Es un referente en todo, en la vida. Yo he tenido la suerte de formar parte de un staff donde hemos entrenado a jugadores de talla mundial, pero lo más grande que me llevo es haber conocido a Jesús. Ahora entiendo por qué ha ganado tanto, por qué lo quiere todo el mundo y por qué se ha retirado. No sé hasta cuándo habría jugado, porque esto es su pasión».
«Tengo muchas anécdotas, pero recuerdo una que define perfectamente cómo es. Estaba una hora y cuarto antes de un partido, ya cambiado, preguntándome por acciones de balón parado, comiéndose las uñas, mientras otros compañeros estaban más relajados. Y no te hablo de una final, te hablo de un Sevilla-Elche sin trascendencia. Él lo vivía todo igual, cada minuto. Para mí, lo más grande no es solo el futbolista que ve todo el mundo, sino la persona que he tenido la suerte de conocer».
Últimos meses de Jesús Navas
«Desgraciadamente, los últimos meses han sido duros para todos: para la afición, para el club y también para él, porque forma parte de todo eso. El aficionado ayuda animando, cantando… pero él quería ayudar dentro del campo. Y ver que no podía hacerlo le generaba mucha frustración. Lo que más me impresiona es que nunca se rindió. Otro habría dicho ‘hasta aquí’, pero él quería seguir ayudando. Lo dio absolutamente todo».
«Recuerdo una frase de Simeone sobre su madre cuando falleció su padre: decía que estaba tranquila porque le había dado todo el amor que tenía. Pues Jesús se ha ido así, dándole al Sevilla todo lo que tenía. No se ha guardado nada. Y eso es lo que le convierte en una leyenda del club».
Kike Salas
«Me da una alegría tremenda verlo. Y no solo por Kike, también me duele la crítica que está recibiendo José Ángel Carmona, porque lo he entrenado muchos años y sé el futbolista que es. José es un jugador extraordinario, pero no es fácil rendir en la situación actual ni en determinados modelos de juego. Cuando está bien y se le apoya, es un futbolista de mucho nivel»
«Sobre Kike, recuerdo que en cadete apenas jugaba conmigo. Estaba en una etapa de crecimiento y tenía problemas en la rodilla. Luego coincidimos en Liga Nacional, donde jugaba de lateral izquierdo. En pretemporada teníamos varios laterales y yo necesitaba un central zurdo, así que decidí probarlo ahí. Se dio la circunstancia de que el otro central se lesionó y él empezó a jugar, a asentarse y a crecer».
«Hoy vemos a un jugador que ha desarrollado todo su potencial. Es un chico extraordinario, noble, y me alegro muchísimo de todo lo bueno que le pase».
Generación del 2001 al 2004
«He tenido la suerte de entrenar a grandes jugadores en la élite, pero también considero una fortuna haber ayudado en la formación de muchos jóvenes que hoy están llegando. No es mérito mío, ni de una sola persona. Han pasado por muchos entrenadores. Yo he sido uno más que ha intentado aportar»
«Recuerdo casos como el de Lara, cuya lesión fue una pena porque para mí era de los mejores jugadores que he entrenado y tenía nivel de élite total».
«En cantera he tenido éxito, sí, pero gracias a los jugadores. He tenido la suerte de trabajar con chicos extraordinarios que van a ser el futuro del Sevilla».
Llegada de algún español a su equipo
«Hay una peculiaridad importante. En Segunda División solo pueden jugar cuatro extranjeros y nosotros tenemos varios, entre ellos paraguayos y un peruano, con los que me comunico en español. Luego hay otros que hablan inglés, pero la mayoría son rusos. Y aquí no todo el mundo habla inglés, como pasa en España».
«Tenemos dos traductores: uno del español al ruso que está conmigo constantemente y otro del inglés al ruso para el trabajo en campo. En el día a día nos organizamos bien. Incluso vamos aprendiendo palabras en ruso, aunque es complicado unirlas. Aun así, en algunas situaciones ya me comunico con los jugadores en ruso».
Entrenamientos del Rodina
«Es difícil, pero el jugador ha creído rápido en nuestro mensaje y está siempre activo. Muchas veces hablo en español y ni siquiera hace falta que el traductor intervenga, porque por mi expresión y mi forma ya lo entienden. El otro día, por ejemplo, con Arsh, le estaba explicando lo que quería de él antes de salir y cuando el traductor iba a hablar, me hizo un gesto diciendo que ya lo había entendido. Eso demuestra que el lenguaje corporal está funcionando muy bien. Era uno de los hándicaps al llegar, pero lo estamos llevando bastante bien. Incluso en los vestuarios, cuando hay que echar una bronca, muchas veces ya entienden el mensaje sin necesidad de traducir».
¿Cómo actúa de entrenador?
«Los que me conocen saben que soy muy pasional, tanto en el banquillo como con el jugador. Uso la pizarra, pero muchas veces también para descargar tensión. Cada entrenador tiene su forma, y la mía es esa. Ellos saben cuándo estoy enfadado de verdad. Recuerdo un partido en el campo del líder en el que me enfadé mucho y lo primero que hice al llegar al descanso fue darle una patada a la pizarra. Pero lo entienden. Hemos generado una conexión muy bonita en el vestuario, con un ambiente sano y unido».
«Desde el primer día reuní a todo el staff del club y les dije que eran igual de importantes que los que veníamos de España. Todos sumamos y eso ha creado una cohesión que se nota en el día a día».
Así se vive el mes de abril en Moscú
«Soy un sevillano atípico. Me gusta la feria y la Semana Santa, pero no soy especialmente pasional con ello. Mi pasión es el fútbol y ahora mismo estoy disfrutando mucho aquí. Es verdad que cuando ves imágenes de la feria te entra algo, porque eres de allí, pero ahora mismo estamos inmersos en algo muy bonito».
Echar de menos la ciudad deportiva del Sevilla
«Claro que se echa de menos. De hecho, una vez, sin darme cuenta, acabé dentro de la ciudad deportiva cuando iba hacia otro sitio. Fue el subconsciente, después de tantos años haciendo el mismo recorrido. Eso demuestra lo que significa para mí».
¿Cómo es el Rodina?
«Es un club relativamente nuevo, con poca masa social y sin gran repercusión en Moscú, donde hay gigantes como Dinamo, Lokomotiv, CSKA o Spartak. Cuando llegamos había unas 700 personas en la grada y ahora ya hay miles. La gente se está enganchando poco a poco. Incluso hemos tenido aficionados desplazándose muchas horas para vernos fuera, lo que demuestra que el club está creciendo».
Nivel de la liga rusa
«Hay muy buenos jugadores porque económicamente es una liga potente. Ojalá el conflicto termine pronto y el fútbol ruso vuelva al escaparate europeo».
Expectativas del club
«El objetivo era crecer poco a poco e intentar subir. Cuando llegamos el equipo estaba bajo de moral y con dudas, pero hemos conseguido engancharlos. Si logramos el objetivo, el club tiene capacidad económica para apostar fuerte y consolidarse».
Vivir en Rusia
«No sabía qué me iba a encontrar. Vine solo al principio y la familia ha ido viniendo por etapas. El club ha tenido detalles increíbles, como invitarnos a Dubái con todos los gastos cubiertos».
«Si continúo, tengo claro que mi familia vendrá definitivamente porque los necesito y les ha encantado la experiencia».
¿Cómo ve al Sevilla?
«Desde dentro sufría y ahora desde la distancia también. Lo primero es salvar la categoría y estar unidos. No podemos abandonar al equipo en este momento. Después, poco a poco, el club debe estabilizarse y volver a ser lo que fue. Estoy convencido de que lo conseguirá».
Ser entrenador del Sevilla
«Ahora mismo el sueño es ganar el próximo partido y seguir haciendo historia aquí. Estoy formándome y creciendo. En el futuro, como sevillista, claro que me gustaría entrenar al Sevilla, pero ahora toca aportar desde fuera para que el club salga adelante y vuelva a donde merece».
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