El Sevilla Fútbol Club ha hecho oficial el fichaje de Kochorashvili y quienes mejor conocen al centrocampista coinciden en señalar que su mayor virtud va mucho más allá de sus condiciones futbolísticas. Albert Rudé, entrenador que dirigió al jugador durante su etapa en el Castellón, ha analizado en exclusiva en Zona Mixta el crecimiento del futbolista y ha explicado por qué considera que está preparado para dar un nuevo salto en su carrera profesional.
El técnico destacó que la progresión del jugador convenció rápidamente al cuerpo técnico. “Cuando vimos sus características, tanto de juego como a nivel emocional y mental, nos dimos cuenta de que tenía todo lo que se necesita para ser un jugador de élite”, afirmó. A partir de ese momento, el Castellón apostó por un trabajo individualizado que terminó convirtiéndolo en una de las referencias del equipo.
Uno de los aspectos que más impresionó a Rudé fue la implicación diaria del futbolista. “No jugaba como entrenaba, jugaba como vivía. Vivía de una forma totalmente profesional”, explicó. El entrenador recordó que el georgiano dedicaba horas extra al análisis de vídeos, aceptaba todas las tareas individuales y buscaba constantemente mejorar su rendimiento.
Para Rudé, esa mentalidad marcó la diferencia. “Era un jugador que sentía la presión de forma diferente. Le daba igual jugar delante de mil personas que de cincuenta mil. Todo lo que se le pedía lo hacía sin ningún tipo de temor”, señaló.
Interior con recorrido
En el plano futbolístico, el técnico considera que la mejor versión del centrocampista aparece actuando como interior. Durante su etapa en Castellón lo utilizó como un centrocampista “box to box”, una posición desde la que podía participar en ambas áreas.
“De seis pierdes una fase ofensiva muy importante suya y de diez desaprovechas todo el recorrido defensivo que tiene”, explicó Rudé. “Es un jugador que mira siempre hacia adelante, entiende muy bien el juego asociativo, llega desde segunda línea y, al mismo tiempo, recorre muchísimo campo para defender", aseguro.
Además de su capacidad para incorporarse al ataque, destacó su agresividad sin balón. “Es un futbolista que siempre cumple defensivamente. Corre mucho, presiona, recupera y, si hace falta, también sabe cortar una jugada”.
Mentalidad que marca diferencias
El exentrenador del Castellón también compartió una anécdota que, a su juicio, define la personalidad del jugador. Recordó que, cuando todavía no era titular, el internacional por Georgia se ofrecía voluntario para seguir entrenando una vez terminaban las sesiones.
“Me decía: ‘Como sé que no voy a jugar, quiero hacer más’. Se quedaba para ayudarnos incluso haciendo de rival. Ahí ya veías el compromiso y las ganas que tenía de crecer”, relató.
Convencido de que encaja en Nervión
Rudé también fue preguntado por el encaje que puede tener el profesional en los planes de Luis García plaza y afirmó que "por perfil de jugar y por el momento que vive el Sevilla, creo que puede encajar perfectamente". “Se necesita gente con hambre, compromiso, que no sienta la presión y que vaya al máximo en todo lo que hace. Yo, si fuera el entrenador, no tendría ninguna duda”, sentenció.




