El Sevilla Fútbol Club pondrá este sábado el punto final a una de las temporadas más difíciles de su historia reciente visitando Balaídos, un escenario que tradicionalmente nunca se le ha dado demasiado bien al cuadro nervionense. Los pupilos de Luis García Plaza afrontan el duelo ante el Celta de Vigo con la tranquilidad de haber sellado ya la permanencia matemática, aunque con muchas incógnitas alrededor del futuro deportivo e institucional de la entidad hispalense.
Más allá de lo clasificatorio, el encuentro puede estar marcado por varias despedidas importantes. La situación que atraviesa el club hace indicar que puede que sea el último partido del técnico madrileño al frente del banquillo sevillista, aunque si eso sucede, el sevillismo recordará que Plaza llegó en un momento crítico y que consiguió enderezar el rumbo del equipo con una reacción clave en el tramo final del campeonato.

También será una cita especialmente emotiva para César Azpilicueta, ya que el futbolista ha anunciado durante la mañana del 22 de mayo que se retira del fútbol profesional y que en en tierras viguesas será donde disputará sus últimos minutos como jugador.

En lo deportivo, el equipo blanquirrojo tratará de romper una estadística históricamente muy negativa en tierras gallegas. El conjunto de Nervión únicamente ha conseguido ganar en once de sus 62 visitas oficiales a Balaídos, donde además ha firmado quince empates y ha salido derrotado en 36 ocasiones. Un balance que refleja la enorme dificultad que siempre ha supuesto para los sevillistas jugar en Vigo.
La primera victoria del Sevilla en Balaídos llegó en 1944 y de manera contundente. Aquel histórico 1-5, liderado por un triplete de Raimundo y los goles de Juan Arza y Mateo, sigue siendo una de las grandes goleadas visitantes en la historia del estadio celeste. Sin embargo, el conjunto andaluz tardó quince años en volver a conquistar Galicia, haciéndolo en 1959 gracias a un solitario tanto de Agüero.
Visitas del Sevilla en los últimos años
Eso sí, el balance ha sido algo más equilibrado en el siglo XXI. Desde el año 2000, el Sevilla ha logrado seis victorias, seis empates y siete derrotas fuera de casa ante el club celeste. De hecho, la más reciente llegó la pasada temporada, en un encuentro loco que terminó con triunfo del Celta por 3-2 pese a los tantos de Gudelj y Kike Salas para los nervionenses.
Con la permanencia ya asegurada y el foco puesto también en la venta del club y en la planificación del próximo proyecto, la entidad hispalense afronta ahora una última parada cargada de simbolismo en un estadio históricamente complicado y en medio de un verano que se presenta decisivo para el futuro de Nervión.






