El Real Betis Balompié ya tiene marcado en el calendario el momento en el que tratará de solucionar uno de los problemas que han condicionado sus últimos encuentros como local. El césped de La Cartuja, que ha recibido críticas tanto por su aspecto como por sus condiciones de juego, será sometido a una nueva resiembra a comienzos de noviembre. La planificación deportiva permitirá al club disponer de varias semanas para trabajar en el terreno de juego antes de volver a disputar un partido en casa.
La situación ha adquirido especial relevancia durante el inicio de la aventura europea del cuadro heliopolitano. El entrenador del Oporto y el del Feyenoord, Francesco Farioli y Giovanni van Bronckhorst, respectivamente, expresaron su sorpresa por el estado del césped tras visitar el estadio sevillano en la UEFA Champions League. El técnico portugués lamentó no encontrar unas condiciones mejores en una competición de ese nivel, mientras que el neerlandés fue todavía más contundente al asegurar que el terreno de juego no estaba a la altura de la máxima competición continental.
Las críticas han situado el estado del campo en el centro del debate, aunque Manuel Pellegrini trató de explicar los motivos que han llevado a esta situación. El entrenador chileno recordó que tanto La Cartuja como el Benito Villamarín han contado habitualmente con un césped en buenas condiciones y señaló que la resiembra no ha evolucionado como se esperaba.
A ello se ha sumado la acumulación de encuentros en un periodo reducido. Desde la vuelta del primer parón internacional de la temporada, los de las 13 barras han recibido a Osasuna, Oporto, Barcelona y Feyenoord, una sucesión de partidos que ha dificultado las labores de recuperación del terreno de juego. El propio 'Ingeniero' reconoció que jugar cada tres días complica la reparación del césped después de cada encuentro, aunque defendió que su estado no ha sido determinante en los resultados.
Noviembre, clave para recuperar el terreno de juego
La fecha elegida para iniciar los trabajos no es casual. Antes de acometer la intervención, la entidad verdiblanca todavía debe recibir al Málaga el próximo 31 de octubre. Una vez disputado ese duelo, el calendario ofrecerá una ventana favorable para actuar sobre el campo, ya que el equipo bético enlazará varios compromisos lejos de la capital andaluza y la segunda ventana de selecciones reducirá la actividad futbolística.
Durante ese periodo, el conjunto de Pellegrini tendrá que visitar al Borussia Dortmund y al Elche, además de afrontar el derbi sevillano en el feudo del eterno rival y su compromiso europeo ante el Slovan Bratislava. De esta manera, el Real Betis no volverá a La Cartuja hasta finales de noviembre, cuando está prevista la visita del Rayo Vallecano.
Ese margen será fundamental para que los trabajos puedan avanzar sin la presión de tener que preparar un partido como local cada pocos días. La intención es recuperar unas condiciones que permitan al equipo desarrollar su propuesta futbolística con mayor comodidad, especialmente por la importancia que tiene el juego combinativo en el planteamiento del técnico chileno.
El entrenamiento previo al derbi, pendiente
La intervención también puede tener consecuencias en la planificación de otras actividades del club. El tradicional entrenamiento a puerta abierta antes del derbi sevillano está en el aire y su celebración dependerá de la evolución del césped durante las próximas semanas.
Por ahora, la prioridad del conjunto de Heliópolis pasa por solucionar una situación que ha generado críticas en un momento importante de la temporada. El calendario ofrece una oportunidad para trabajar con tiempo y devolver al terreno de juego unas condiciones acordes con las exigencias del equipo. Por tanto, la visita del Rayo, a finales de noviembre, aparece como la primera gran referencia para comprobar si la resiembra ha dado el resultado adecuado.





