Las pausas de hidratación se han convertido en algo más que un simple momento para que los futbolistas repongan líquidos y recuperan energía. En ellas, los entrenadores aprovechan para corregir aspectos tácticos y dar nuevas instrucciones a sus jugadores, aunque la presencia de las cámaras de LaLiga ha obligado a modificar la manera de afrontar esos minutos. Luis García Plaza lo ha explicado con naturalidad durante las últimas entrevistas que ha ofrecido.
El técnico del Sevilla Fútbol Club fue protagonista en el encuentro ante el Valencia después de reaccionar con evidente enfado cuando una de las pértigas utilizadas para recoger el sonido de las conversaciones se acercó a su zona técnica. Semanas después, el entrenador madrileño ha explicado qué había detrás de aquella reacción.
García Plaza tenía preparada una pizarra para utilizar durante la pausa de hidratación, pero no esperaba encontrarse con la cámara en ese momento. Habitualmente, cuando el cuadro nervionense juega como local, el entrenador interviene en la segunda parte, pero aquella situación cambió por una decisión del Valencia que no le fue comunicada.
"Me había preparado una pizarra dos minutos antes y no me esperaba la pértiga. Me la esperaba en la segunda parte", explicó en los micrófonos de la Cadena Cope.
La consecuencia fue inmediata: guardó la pizarra y modificó las indicaciones que tenía previstas para sus jugadores. El problema, por tanto, no estaba en que las cámaras estuvieran presentes, sino en que su aparición condicionó una información que el técnico había preparado específicamente para ese momento del partido.
El Sevilla también mira al banquillo rival
La explicación del míster sevillista fue todavía más lejos. El entrenador madrileño reconoció que la presencia de los instrumentos mencionados anteriormente también cambia la información que se transmite, ya que cualquier detalle puede terminar llegando al banquillo contrario.
De hecho, el técnico desveló que el conjunto de Nervión tiene a una persona pendiente de escuchar las instrucciones del entrenador rival durante esas pausas. Un miembro que traslada posteriormente la información a través de un teléfono móvil.
"Tengo una persona escuchando lo que dice el entrenador contrario para transmitírmelo a través del móvil", reconoció.
García Plaza considera que esta práctica está extendida entre los banquillos del fútbol profesional. "Todos los entrenadores lo hacen. Y el que diga que no, miente", afirmó.
La estrategia también explica por qué el entrenador sevillista diferencia entre lo que dice con la pértiga delante y lo que comunica cuando las cámaras se han retirado. Con los micrófonos cerca, las indicaciones son más generales, mientras que las cuestiones tácticas más concretas quedan para después.
Una herramienta que García Plaza considera útil
Pese a su reacción ante las cámaras, el técnico del Sevilla FC no cuestiona la utilidad de las pausas de hidratación. Todo lo contrario. Luis García Plaza considera que son una oportunidad importante para introducir correcciones durante los encuentros e incluso se mostró partidario de incorporar tiempos muertos similares a los que existen en otros deportes.
"Las pausas de hidratación sirven mucho. Me parecería espectacular que hubiese tiempos muertos", explicó.
Este asunto ha quedado como una de las curiosidades del inicio de temporada del entrenador sevillista, que ha mostrado su particular manera de convivir con una herramienta que cada vez tiene más presencia en las retransmisiones.





