Rodrigo Riquelme afronta su segunda campaña en el Real Betis Balompié con una idea mucho más clara de lo que necesita para asentarse en el equipo verdiblanco. El extremo madrileño ha encontrado en los últimos meses una mayor confianza en sus posibilidades y sitúa una conversación con Manuel Pellegrini como uno de los momentos decisivos en ese proceso.
El futbolista ha explicado en una entrevista concedida a ElDesmarque que el técnico chileno le hizo ver que sus condiciones debían tener una mayor traducción en sus números. La velocidad, el uno contra uno, el último pase o su capacidad para disparar eran argumentos suficientes para exigirle más presencia en el área rival.
Riquelme decidió asumir ese mensaje y modificar parte de su preparación. Desde entonces, el trabajo sobre los goles y las asistencias pasó a ocupar un lugar importante en su día a día. El propio jugador define aquella charla como "un antes y un después" en su trayectoria con las 13 barras.
Ese cambio de mentalidad llegó después de un primer curso que el propio Riquelme considera de adaptación. El ex del Atlético de Madrid reconoce que necesitó tiempo para acostumbrarse a su nuevo contexto, aunque asegura que durante los dos últimos meses de la pasada temporada comenzó a prepararse de una manera diferente.
El esfuerzo continuó durante el verano. El atacante apostó por realizar dobles sesiones de entrenamiento prácticamente a diario con el objetivo de regresar en mejores condiciones. Una preparación que, según sus propias sensaciones, le permitió completar una buena pretemporada y comenzar el nuevo curso con mayor confianza.
No hacer caso a las críticas
Su evolución también ha estado acompañada de una nueva manera de afrontar las críticas. El atacante admite que algunas de las valoraciones recibidas le parecieron injustas, pero asegura que ha aprendido a no permitir que las opiniones externas condicionen su rendimiento.
La ocasión fallada ante el Deportivo es uno de los ejemplos que puso sobre la mesa. Rodrigo Riquelme reconoce que debió finalizar aquella jugada de otra manera, pero entiende que forma parte del fútbol y que la única respuesta posible es continuar trabajando. "Yo sigo entrenando al día siguiente", explicó el futbolista, que mantiene el foco en estar preparado para sus próximas oportunidades.
Ofertas durante el verano
Ese convencimiento fue también determinante durante el pasado mercado de fichajes. El protagonista de esta historia confirmó que recibió varias propuestas para abandonar el cuadro heliopolitano, aunque su decisión estuvo clara desde el principio. El jugador no contempló seriamente una salida y prefirió continuar en Heliópolis para competir por un puesto dentro de la plantilla.
El buen tramo final de la pasada campaña, unido a la posibilidad de disputar la UEFA Champions League, reforzó todavía más su postura, ya que el atacante entiende que el proyecto verdiblanco le ofrece el escenario adecuado para demostrar sus condiciones.
Ahora afronta el reto desde otra perspectiva. Ya no se trata únicamente de adaptarse al Real Betis, sino de convertir sus cualidades en rendimiento y números. El extremo tiene claro que debe competir por su espacio dentro de una plantilla exigente y reivindica que cuenta con las condiciones necesarias para hacerlo.
Su mensaje es claro: decidió quedarse cuando tenía alternativas fuera y lo hizo convencido de que todavía tiene mucho que demostrar con la camiseta verdiblanca. La conversación con el técnico chileno marcó el punto de partida de ese cambio y Riquelme quiere que su evolución termine reflejándose sobre el terreno de juego.





